El tinaco es uno de los almacenamientos de agua potable más requeridos en todo hogar, ya que con ello tendrás líquido vital en caso de que en la toma principal no haya por algún desperfecto. Es por ello que se le tiene que dar un constante mantenimiento para que funcione con normalidad y así quitar la lama y la tierra. Es por ello que traemos para ti cómo limpiar uno en 4 sencillos pasos.
Para limpiar el tinaco, debes tomar en cuenta que debe estar sin agua, pero ello no significa que tienes que vaciarlo, pues puedes esperar a que se consuma todo para así poner manos a la obra, como para reemplazar los clásicos controles remotos sobre la mesa. Lo anterior, ya que la parte fundamental que se debe tallar es el fondo, donde se llegan a acumular las bacterias que, de no combatirse, pueden traer consecuencias al ser humano.
Los 4 pasos para limpiar el tinaco
1. Quitar los residuos acumulados: Con una escoba, un cepillo o una pala de plástico, retira las hojas, tierra, lodo o cualquier residuo que se haya acumulado en el fondo. Cabe mencionar que debes evitar a toda costa utilizar objetos metálicos, ya que ello puede provocar rayaduras y, por ende, posibles fugas.

2. Lavar las paredes: Para ello vierte en agua un poco de detergente, para después tallar las paredes del tinaco con un cepillo o esponja. No olvides hacer lo mismo en el fondo y con la tapa, para así eliminar todo tipo de manchas y bacterias.
3. Desinfectar el interior: Después de lavarlo con agua y jabón, aplica una solución desinfectante con cloro. Distribuye la mezcla por toda la superficie interior y deja actuar durante 30 minutos para eliminar bacterias, hongos y otros microorganismos.
4. Enjuagar y llenar: Enjuaga el tinaco varias veces con agua limpia hasta eliminar cualquier rastro de cloro o detergente. Finalmente, coloca la tapa correctamente y abre la llave de paso para comenzar a llenarlo y así la familia pueda usar el agua sin riesgo a que contraigan enfermedades.
