En esta temporada es muy común que se asista a la playa o a piscinas para poder combatir las altas temperaturas. Sin embargo, esto no para todos una buena experiencia ya que hay niños que tienen temor al agua sobre todo en las edades comprendidas entre los 2 y los 6 años. Esto puede estar relacionado con el desarrollo, pero también con experiencias negativas.
Los especialistas manifiestan que los padres no deben obligar a los más pequeños a sumergirse en el agua debido a que el temor seguirá creciendo. Es por esto que te vamos a contar como tratarlo.
¿Por qué tu hijo le tiene miedo al agua?
Cabe destacar que los expertos manifiestan que el miedo al agua puede derivar de una mala experiencia como un susto en la alberca, una inmersión inesperada o el simple desconocimiento del medio acuático. Además, influye las personalidades más sensibles o una mayor necesidad de sentirse seguro.
Psicólogos dicen que no se debe obligar a los niños a entrar al agua, ridiculizar sus miedos o minimizar lo que siente ya que puede reforzar la inseguridad y dificultar el proceso de adaptación. Se recomienda un acercamiento gradual, respetando el ritmo de cada menor y utilizando el juego como herramienta para generar confianza.
Puedes llevar a cabo actividades sencillas como jugar en la orilla, mojar primero los pies o compartir momentos de diversión con los padres pueden ayudar a que el agua deje de percibirse como una amenaza. Todos los avances deben ser valorados como un logro y no comparar con otros niños.
El poder ingresar al agua no solo hará que disfrute de las actividades recreativas, sino que constituye una habilidad importante para la seguridad infantil. Es importante que mantengas la paciencia, el acompañamiento afectuoso y experiencias positivas, para que el niño pueda superar el miedo y desarrollar una mejor confianza.
