Seguramente conoces a una persona o a un grupo de personas, ya sean hombres o mujeres, que toman la decisión de pintarse el cabello cada semana, dos o tres semanas con la intención de verse bien para los demás. Sin embargo, ¿sabías que esta situación puede generar consecuencias importantes para tu pelo a corto y mediano plazo?
Pintarse el cabello se ha vuelto un hábito común tanto en hombres como en mujeres no solo a fin de encontrar un nuevo estilo en su día a día, sino también para disimular esas canas que aparecen con el paso de los años. Bajo este contexto, debes saber que realizar este acto puede generar consecuencias graves para tu pelo.
¿Qué pasa con tu pelo si te pintas el cabello de forma seguida?
Lo primero a tener en cuenta es que, durante el proceso de coloración, el cabello puede atravesar una serie de distintos procedimientos químicos mismos en los que se incluye la eliminación del pigmento natural, la apertura de la cutícula y, a su vez, el depósito de un nuevo tono, movimientos que pueden generar consecuencias en tu melena si se realizan de forma contínua.
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Y es que, de acuerdo con un artículo de la American Cancer Society, el uso frecuente de algunos tintes específicos pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades tales como el cáncer, esto mediante los ingredientes que estos productos tienen y que vulneran a personas que se exponen a esta clase de químicos.
Por supuesto que este hecho, en esencia, afecta aún más a los estilistas, mismos que inhalan contínuamente estos compuestos al momento de su aplicación. Cabe decir que estos compuestos se presentan en los tres tipos de tinte que hay, destacando negativamente al permanente y semipermanente, dejando en tercer lugar al temporal.
¿Cuál es la relación entre el cáncer y el tinte de cabello?
La American Cancer Society establece que la relación entre ambos conceptos se ha estudiado a lo largo de los años, más precisamente con el cáncer de mama, en la sangre y de vejiga. Estos estudios, realizados en animales, demuestran que algunas aminas aromáticas pueden generar esta enfermedad cuando se administran constantemente, por mucho tiempo o en grandes cantidades.
