En medio de rutinas cada vez más exigentes y largas horas frente a pantallas, el cuerpo acumula tensiones que suelen manifestarse en la espalda y el cuello, pero también en la mente. Frente a este escenario, el yoga se posiciona como una herramienta efectiva y accesible para recuperar el equilibrio físico y emocional sin necesidad de grandes esfuerzos.
Una de las posturas más recomendadas por especialistas es Uttanasana, conocida como la postura de la pinza. Este ejercicio simple pero profundamente efectivo, permite estirar la columna, liberar tensiones acumuladas y generar un estado de calma casi inmediato.
Uttanasana: beneficios del ejercicio de yoga que alivia la espalda y reduce el estrés
Uttanasana consiste en una flexión hacia adelante desde la cadera que, según instructores de yoga y expertos en bienestar, ayuda a descomprimir la columna vertebral y relajar el sistema nervioso. Este tipo de ejercicio favorecen la liberación de la tensión física acumulada y promueven una conexión más profunda con la respiración.
Entre sus principales beneficios se destacan la elongación de toda la cadena posterior del cuerpo (especialmente espalda, isquiotibiales y cuello), la mejora de la circulación sanguínea y la disminución del estrés. Además, al llevar la cabeza por debajo del corazón, se estimula una sensación de calma que impacta directamente en la mente.
Especialistas en salud postural también señalan que esta postura puede ayudar a contrarrestar los efectos del sedentarismo. "Las flexiones suaves hacia adelante permiten liberar la rigidez lumbar y mejorar la movilidad de la columna", explican desde la American Council on Exercise (ACE), destacando su utilidad para quienes pasan muchas horas sentados.
Uttanasana: ¿Cómo hacer la postura de la pinza en yoga?
Para realizar Uttanasana de forma correcta, es importante comenzar de pie, con los pies separados al ancho de las caderas. Desde allí, se flexiona el torso hacia adelante desde la cadera, dejando caer la cabeza y los brazos en dirección al suelo.
No es necesario tocar los pies: lo importante es mantener la espalda relajada y evitar forzar el movimiento. Las rodillas pueden mantenerse levemente flexionadas, especialmente si hay rigidez en la parte posterior de las piernas.
La respiración debe ser profunda y consciente, permitiendo que con cada exhalación el cuerpo se relaje un poco más. Se recomienda sostener la postura entre 30 segundos y 1 minuto. Expertos en yoga aconsejan no realizar rebotes ni forzar el estiramiento. "El objetivo no es llegar más lejos, sino soltar tensiones de manera progresiva", señalan instructores de la Yoga Alliance.
