Cuando hablamos de rejuvenecer las manos, solemos pensar de inmediato en cremas hidratantes, tratamientos antiage o incluso en el color del esmalte. Pero hay un detalle que muchas veces pasa desapercibido y puede marcar una gran diferencia: las formas de las uñas .
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La manera en la que se liman no solo define el estilo de la manicura , sino que también influye directamente en cómo se perciben los dedos y la mano en su conjunto. Así es como en el mundo de la belleza, cada vez más especialistas coinciden en que las uñas funcionan como un verdadero truco óptico antiedad.
Según Ester López, CEO de Ali d’Aria Formación, escuela para manicuristas profesionales, la forma de la uña influye directamente en cómo percibimos la mano: puede estilizar los dedos, suavizar articulaciones y aportar una imagen más cuidada. En ese sentido, asegura que una buena elección de la forma actúa casi como un efecto óptico antiedad inmediato.
Los formatos de uñas que rejuvenecen las manos en manicura
Para lograr ese efecto antiedad, los expertos en manicura coinciden en que hay 2 formas que destacan por encima del resto: las ovaladas y las almendradas. Estos formatos suavizan la silueta de la mano y estilizan los dedos de manera natural.
En mujeres a partir de los 50 años, la especialista sugiere optar por uñas ovaladas o soft almond, una versión más suave de la almendra clásica. Son cómodas, elegantes y muy favorecedoras porque estilizan sin resultar excesivas ni complicadas de mantener.
¿Por qué el formato de la uña puede rejuvenecer las manos?
El formato de la uña cumple una función estética fundamental: guía la mirada y modifica la percepción visual de la mano. Las uñas con líneas suaves, bordes redondeados y proporciones equilibradas generan un efecto de continuidad que hace que los dedos se vean más largos y finos.
Esto último ayuda a disimular signos típicos del paso del tiempo como nudillos marcados, piel más fina o pérdida de volumen. Desde la manicura profesional, se considera que las formas muy rectas o excesivamente cortas tienden a endurecer la imagen de la mano. Mientras que las demasiado puntiagudas pueden resultar agresivas o poco naturales.
