Sin duda, la convivencia extrema dentro de Exatlón México no sólo lleva al límite la fuerza física de los atletas, sino que también expone su resistencia emocional. Prueba de ello fue la llegada de Ernesto Cázares con su personaje Ernestisqui Listisqui”, un “psico-loco” creado con humor para aliviar la tensión acumulada en El Equipo Azul tras su paso por La Barraca Metálica.
La Barraca Metálica: Más que un castigo físico
El dormir de manera incómoda, el compartir espacios reducidos y la presión constante que la competencia exige convierten a La Barraca Metálica en uno de los entornos más desgastantes del reality, motivo por el cual, con humor, Ernesto optó por abrir la conversación y colocar sobre la mesa cómo es que este espacio afecta no solo el rendimiento físico de los atletas, sino también su salud mental.
Confesiones desde el Equipo Azul durante las sesiones del “psico-loco”
Valrey comentó que fue durante la llegada del psico-loco que ocurrió mientras preparaban la comida, brindando un momento único y relajante para los frustrados azules que se mantienen dentro de La Barraca Metálica.
Doris y la importancia del bienestar mental
Doris fue una de las seleccionadas por el “psico-loco” para tener una charla, acto que la competidora tomó con humor, asegurando que la llegada del especialista era necesaria, pues comprendió que su visible alteración en los ojos delataba altos niveles de estrés, por lo que, entre risas, el “especialista de la salud mental” le aconsejó “no abrir los ojos para no ver tanto estrés”; además, le recomendó dormir con calcetines, taparse con una sola pierna, y por supuesto darle su almohada a Ernesto.
Humor como válvula de escape
El cómico momento se desarrolló con un tono de humor y complicidad entre el equipo. No obstante, el acto dejó en claro algunas de las presiones a las que están sometidos los atletas dentro de un programa tan demandante tanto física como mentalmente como lo es la novena temporada de Exatlón México.
