En Exatlón México, la llegada de las novatas a La Villa 360 y a La Barraca Metálica provocó una ola de emociones, especialmente para María, quien se mostró tranquila al poder ver a su hermano tras varios meses y conocer cómo se encuentra, mientras Fernanda confesó que le sorprendió la convivencia del Equipo Rojo, en un momento de relajación entre escuadras que, pese al ambiente cordial, se mantuvo dividido por una pared de vidrio que marcó la rivalidad.