Recientemente, Lalo España compartió que está pasando por un momento muy complicado, y es que el inicio de este 2026 no ha sido el mejor para el actor, ya que la muerte de una persona muy querida le ha afectado, se trata de una maestra que marcó su vida, la cual se llamaba María de la Paz Gómez Pruneda.
Lalo España comparte el dolor que siente por la muerte de una maestra
Por medio de sus redes sociales, Lalo España compartió el lamentable fallecimiento de su maestra, misma que describió como una persona que fue fundamental en su formación. De acuerdo con lo que se sabe, María de la Paz falleció hace unos cuantos días y, gracias a una publicación de la Secretaría de Cultura de Jalisco, se sabe que fue una persona muy importante en la rama de la educación.
Lamentamos su sensible fallecimiento en compañía de la comunidad cultural de Jalisco que reconoce su huella por los escenarios y su labor en la formación de distintas generaciones de artistas escénicos
María de la Paz Gómez Pruneda fue una destacada actriz, investigadora, docente, dramaturga y promotora cultural. Lamentamos su sensible fallecimiento en compañía de la comunidad cultural que reconoce su huella en los escenarios y su labor en la formación de generaciones. QEPD pic.twitter.com/N8YzMRRYNl
— Cultura Jalisco (@CulturaJalisco) February 1, 2026
Tras enterarse de esta situación, por medio de sus redes sociales Lalo compartió un mensaje lleno de mucha admiración y respeto.
Entrañable Marypaz Gómez Pruneda. Ella me marcó en mi formación humana y actoral, me transmitió importantes lecciones de vida. A ella le aprendí la frase: ‘Siempre están los que tienen que estar’, frase que recuerdo cuando alguien que considero valioso me deja plantado en mis funciones de teatro o en alguna celebración importante
Compartió que cuando tuvo 17 o 18 años, pasó por un momento increíble junto a su maestra:
Me vio leyendo El lobo estepario de Hermann Hesse, uno de mis escritores favoritos, y me dijo: ‘Debes volver a leerlo cuando tengas 30 años y verás cómo sus palabras cobrarán otro sentido en tu vida’. Tengo 54 y no lo he vuelto a leer
