A poco de que termine el lunes 23 de febrero, la Luna ingresará en Géminis y se quedará en dicha casa hasta el jueves 26 por la madrugada. El satélite natural de la Tierra activa una energía dinámica y mentalmente estimulante para los signos del zodiaco. Pero también trae consigo oportunidades, encuentros inesperados y situaciones que favorecen la comunicación, el intercambio y la toma de decisiones.
En astrología, la Luna representa las emociones y las reacciones instintivas, mientras que Géminis rige la mente, la palabra y los vínculos cotidianos. Cuando ambos se combinan, se genera un clima propicio para resolver asuntos pendientes, recibir noticias importantes y conectar con nuevas ideas que pueden marcar un antes y un después en la vida de algunos signos.
Los 6 signos más favorecidos por la Luna en Géminis durante los últimos días de febrero 2026
- Aries: recibe oportunidades en comunicación y proyectos. Conversaciones importantes o ideas nuevas pueden destrabar situaciones que venían estancadas.
- Géminis: con la Luna en su signo, vive días de protagonismo, claridad mental y oportunidades. Puede recibir noticias positivas, cerrar acuerdos o iniciar conversaciones clave que lo impulsan hacia adelante.
- Leo: vive avances en su vida social y profesional. Puede concretar planes, fortalecer vínculos o recibir reconocimiento en su entorno.
- Libra: se ve beneficiado en temas sociales, viajes y expansión personal. Aparecen propuestas interesantes, encuentros enriquecedores y decisiones que abren nuevos caminos.
- Sagitario: se beneficia en relaciones de pareja o sociedades. La Luna en Géminis activa diálogos sinceros y definiciones importantes en vínculos clave.
- Acuario: experimenta un impulso creativo y emocional. La energía favorece el amor, la expresión personal y momentos de disfrute que elevan su ánimo.
¿Qué significa la Luna en Géminis y cuál es su energía disponible según la astrología?
A nivel energético, la Luna en Géminis activa una vibración de movimiento, cambio y apertura mental. Es un tránsito que estimula la curiosidad, el aprendizaje y la necesidad de interactuar con el entorno, favoreciendo la comunicación fluida y la resolución de conflictos a través del diálogo.
La energía disponible invita a flexibilizar posturas, adaptarse a nuevas situaciones y aprovechar oportunidades que surgen de manera espontánea. Es un período ideal para intercambiar ideas, iniciar conversaciones importantes y dejarse guiar por la mente abierta y la capacidad de ver múltiples perspectivas.
