De acuerdo con la doctora Elda Luyando, quien es investigadora del grupo de Cambio Climático y Radiación Solar del Centro de Ciencias de la Atmósfera, una isla de calor es “la presencia de aire más caliente en ciertas zonas de ciudad, a diferencia del que se encuentra en zonas rurales que lo rodean”.
¡Cuidado con las enfermedades del estómago causadas por el calor!
Las islas de calor se han registrado desde hace dos siglos en las grandes ciudades. Para ilustrar dicho fenómeno, podemos partir de la alcaldía de Xochimilco en Ciudad de México, en donde todavía hay sistemas de canales navegables que se dedican a la agricultura. Su temperatura de 6°C por las mañanas, es decir, sus condiciones medioambientales hacen posible la agricultura.
Contrariamente, en el norte de la Ciudad de México el día puede empezar con 14°C y más al centro, empezar con unos 20°C.
¿Por qué surgen las islas de calor?
El origen de las islas de calor es multifactorial. Sin embargo, uno de los principales es cuán densamente construidas están las ciudades. Por ejemplo, la Ciudad de México tiene zonas con mucho concreto y muy pocas áreas verdes. Así, las alcaldías con presencia de cuerpos de agua y parques no sufren temperaturas tan altas durante el año.
De igual modo, los materiales de construcción que se utilizan son otro factor que propicia el efecto de isla de calor, ya que al ser de materiales oscuros absorben más energía del Sol. Entonces, según la doctora Luyando, ciertas zonas de la Ciudad de México son más propensas a generarlo.
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¿Por qué son un peligro?
Las islas de calor son un peligro porque afectan a las comunidades, sobre todo en el verano cuando aumenta la demanda de energía, los costos del aire acondicionado, la contaminación del aire y las emisiones de efecto invernadero. También, el fenómeno de islas de calor puede generar más enfermedades y mortalidad relacionadas al calor, así como, afectar la calidad del agua.
Cabe destacar que no todas las ciudades manifiestan el efecto de isla de calor. La localización geográfica y las formaciones montañosas inciden en que esto se genere o no. Por lo que, los investigadores de la UNAM, destacan que la planeación urbana es fundamental para que la temperatura en las grandes ciudades se mantenga dentro de sus límites normales.