Después de una intensa degustación en el primer reto de eliminación de MasterChef 24/7, Arturo tuvo que despedirse de la competencia. Antes de entregar su mandil, dedicó su último platillo a sus hijos, recordando el motivo que lo impulsó a luchar cada día dentro de la cocina más famosa de México. Su emotivo mensaje conmovió profundamente a sus compañeros, a Claudia y a los propios chefs, quienes reconocieron el esfuerzo, la pasión y el corazón que Arturo dejó en cada reto. Una despedida llena de sentimientos que dejó lágrimas y un gran vacío entre quienes compartieron esta experiencia con él.