Un hombre sumó a la estadística de los divorcios y decidió separarse de su esposa durante la pandemia después de varios años de estar juntos. Después de su separación, este hombre dice haber encontrado una muy buena amiga en su ex-cuñada. Al ya no tener trabajo, pues es un jubilado, tiene mucho tiempo para pasarlo al lado de su más reciente amiga. Pero es ahí donde recae un gran problema.
Su ex-esposa tiene mucho conflicto por el hecho de que su propia hermana pueda irse de fiesta con su ex-esposo y no tenga ningún problema con eso, a pesar de que ambas hermanas viven en la misma casa. Una quiere que se vayan lejos y la otra solamente quiere poder estar tranquila en la fiesta con su nuevo amigo.
Pero eso no es todo. Resultó ser que la ex-cuñada de este hombre y su nueva pareja solamente se están aprovechando de su dinero y de su jubilación para poder consumir alcohol durante las reuniones que ellos hacen en casa de las hermanas. Otra cuestión importante es que la hija de una de las hermanas tuvo que hacer una fuerte revelación.
Este hombre intentó ingresar al cuarto de su nueva amiga y ex-cuñada durante una de sus reuniones. La joven recalcó en la palabra "intentó" porque su estado en ese momento no le permitió ni siquiera encontrar la manija de la puerta para entrar en la habitación. Esto nadie lo sabía y convirtió la situación en algo sumamente riesgoso.
La responsabilidad no apareció hasta que se cuestionó al jubilado y a su ex-cuñada por lo que deberían hacer para asumir todas las consecuencias de lo que ha estado pasando en esa casa, sin reglas y con mucha fiesta. Durante la conclusión, ambos decidieron acudir a terapia para poder tratar sus problemas personales y los problemas con el consumo del alcohol, ya que esto ha sido un gran problema para su actuar y su memoria (el jubilado no recordaba nada de lo que mencionó la hija de su ex-cuñada, o al menos eso fue lo que dijo).