En el corazón de la Ciudad de México, dentro de la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec, surge un espacio que está transformando la manera en que entendemos el entretenimiento: Aztlán Feria de Chapultepec. Este parque de última generación no solo ofrece juegos mecánicos, atracciones y experiencias inmersivas, sino que también se erige como un homenaje vivo a las tradiciones y valores culturales de México.
Aztlán combina lo mejor de la diversión, la cultura y la gastronomía en un ambiente dinámico y seguro. La propuesta es clara: brindar experiencias memorables que fortalezcan el orgullo cultural y fomenten la convivencia familiar.
Uno de los aspectos que más resaltan de Aztlán es su modelo de accesibilidad. La entrada al parque es libre, lo que asegura que todas y todos los mexicanos puedan ingresar y disfrutar de este espacio sin boleto de admisión. Las atracciones tienen un costo independiente y se gestionan mediante paquetes como Aztlán Plus y Aztlán Familiar, diseñados para ofrecer beneficios adicionales a precios accesibles, ampliando las posibilidades de diversión para distintos perfiles de público, o bien, podrá ser a través de un monedero electrónico, al cual se le podrá recargar con el saldo a la elección del visitante y usarlo en los juegos mecánicos preferidos, lo que permite a cada visitante personalizar su experiencia.
Dentro de estos paquetes, se incluye la experiencia en la rueda de la fortuna Aztlán 360, la cual mide 85 metros de altura, consolidándose como la más alta de México y la segunda más alta de Latinoamérica que con sus cómodas cabinas, aire acondicionado y conexión bluetooth complementa y cierra con broche de oro la expectativa de visita de cualquier persona que ingrese a Aztlán Feria de Chapultepec.
Dentro de este parque de entretenimiento, se podrá disfrutar de emociones para todas las edades, desde experiencias tecnológicas como: Vuela México por el Mundo, un simulador de vuelo multisensorial, el Pabellón Inmersivo que envuelve a todos los visitantes con sus proyecciones en 720°, o Siniestro, una atracción de suspenso en realidad virtual que llevará a los visitantes a recorridos tenebrosos en un hospital abandonado. Para aquellos que gusten de adrenalina en diferentes niveles, podrán experimentar Serpentikah, una montaña rusa extrema y suspendida dedicada a la Leyenda de Quetzalcóatl, Laka Laka, una montaña rusa tipo ratón loco que llevará a los visitantes a dar vueltas vertiginosas en todos su recorrido o Malacantoche, un gran péndulo que pondrá de cabeza a los valientes que se atrevan a desafiar la fuerza de gravedad, entre otras atracciones más.
La oferta es amplia y diversa: juegos familiares para los más pequeños, experiencias de alta adrenalina para los amantes de la emoción, y propuestas gastronómicas que reflejan la
riqueza culinaria del país. Todo ello en un entorno que integra tecnología, cultura y entretenimiento de manera armónica.
Aztlán se consolida rápidamente como un destino de primer nivel tanto para locales como para turistas. Más que un parque, es un espacio que se disfruta a cualquier hora del día, inyecta energía y emoción a uno de los sitios más emblemáticos de la capital.







