Diferentes especies nutren a la flora y fauna de cada continente y reflejan lo maravillosa que es la naturaleza. En el caso de los animales, algunos pueden significar un gran beneficio para el ecosistema y las personas, mientras que otros representan un gran peligro.
En esta oportunidad, la lupa se posa sobre las babosas que comúnmente encontramos en los jardines. Son consideradas una plaga y es por eso que resulta interesante conocer los motivos por los cuales se refugian entre nuestras plantas y cómo podemos controlarlas.
Razones de la presencia de babosas en el jardín
Desde la Universidad de Minnesota (Estados Unidos) precisan que las babosas están presentes desde la primavera hasta el otoño, en áreas frescas y húmedas con sombra. Además, precisan que se alimentan de hojas de muchas plantas, frutas y verduras maduras y materia vegetal en descomposición, siendo estas dos de las razones ecológicas por las que se las suele hallar en los jardines.
@cosasdeljardin No te estreses por las babosas en tus plantas. ¡Incluso con algunas picaduras, la planta sigue hermosa y fuerte! No es plaga, solo un bichito que comió y se fue. #jardineria #plantas #consejosjardineria #cuidadodeplantas #naturaleza ♬ sonido original - Cosas del Jardin
La abundancia de refugios y coberturas vegetales es la tercera razón que se destaca ya que la presencia de estos moluscos se intensifica en terrenos que les ofrecen protección física diurna. Los jardines con exceso de mantillo grueso, acumulación de piedras, macetas apoyadas directamente en la tierra, maderas o restos vegetales en descomposición funcionan como el hábitat perfecto donde pueden esconderse y resguardar sus huevos durante las estaciones adversas.
¿Cómo controlar las babosas?
Diferentes fuentes de información coinciden en la necesidad de controlar la presencia de babosas en nuestro jardín. En este punto, una de las estrategias preventivas más eficaz consiste en retirar los objetos que les sirven de escondite. Además, se aconseja espaciar las plantas y podar sus ramas inferiores para facilitar el paso de la luz solar y del aire, reduciendo así la humedad estancada que tanto favorece a las babosas.
Otra acción que se aconseja es trasladar el riego a las primeras horas de la mañana con el objetivo de que la superficie del suelo pueda secarse a lo largo del día, dejando el terreno hostil y menos transitable para ellas al llegar la noche.
Finalmente, se recomienda estimular la biodiversidad del jardín con sapos, escarabajos, erizos y aves ya que son depredadores naturales de las babosas. Esto es clave para el control biológico de esta plaga. Como último tip, se pueden usar bandas de cobre alrededor de las macetas o cultivos especiales debido a que la reacción con su mucosidad frena su avance.
