La fama en Hollywood no siempre termina en alfombras rojas: en algunos casos, acaba en tribunales y condenas que prácticamente cierran cualquier regreso a la vida pública. Tal es el caso de estos 5 actores que tras lograr la fama vieron cómo sus carreras acabaron de forma abrupta debido a sus problemas con la justicia y terminaron en prisión.
1. Michael Jace — asesinato de su esposa
Michael Jace, reconocido por su papel en “The Shield”, terminó en el centro de un caso ocurrido en el área de Hyde Park, Los Ángeles, dentro de la casa que compartía con su familia. Un jurado lo declaró culpable de asesinato en segundo grado por la muerte de su esposa, April Jace, y en 2016 recibió una sentencia de 40 años a cadena perpetua.
En el proceso se informó que Jace le disparó a April una vez por la espalda y luego dos veces en las piernas, y que sus hijos estaban presentes en la vivienda al momento del ataque, un elemento que volvió el caso todavía más impactante para la opinión pública. La propia sentencia se explicó como la suma de 15 años a cadena perpetua por el cargo de asesinato más 25 años a cadena perpetua por el agravante de utilizar un arma de fuego al momento de cometer el crimen, lo que redondea los 40 años a cadena perpetua.
2. Ryan Grantham — asesinato de su madre
Ryan Grantham, actor con créditos en “Riverdale”, acaparó titulares tras su paso por la serie luego de cometer un crimen en Squamish, Columbia Británica (Canadá), en el hogar familiar. El actor se declaró culpable de asesinato en segundo grado de su madre, Barbara Waite, y fue sentenciado a cadena perpetua con 14 años de inelegibilidad para solicitar libertad condicional.
Durante la audiencia se ventiló que, tras el homicidio, Grantham condujo con armas, municiones y cócteles Molotov, y que contempló escenarios de violencia adicional antes de finalmente entregarse a la policía en Vancouver. Ese contexto fue citado en la cobertura como parte de la evaluación judicial del riesgo y la gravedad del caso, lo que ayuda a entender por qué su historia se mantiene entre las búsquedas sobre actores en prisión y “sentencia de por vida”.
3. Joe Son — tortura (y condena adicional por homicidio en prisión)
Joe Son, recordado por su aparición en “Austin Powers: International Man of Mystery”, fue condenado en California por un caso asociado a una agresión ocurrida en Nochebuena de 1990. Por el delito de tortura, recibió una sentencia de 7 años a cadena perpetua.
Sin embargo su comportamiento criminal se extendió incluso dentro de la prisión. Ya preso, fue acusado de la muerte de su compañero de celda, lo que se tradujo en una condena adicional de 27 años de prisión por asesinato, lo que garantiza que permanecerá en prisión por el resto de su vida.
4. Danny Masterson — violación
Danny Masterson, estrella de “That ’70s Show”, fue sentenciado en California tras un proceso que concentró atención nacional por el perfil del acusado y la naturaleza de los cargos. En 2023 recibió 30 años a cadena perpetua después de ser declarado culpable de violación contra dos mujeres.
La cobertura del caso ha ubicado los hechos a inicios de los 2000 y ha destacado que la sentencia fue dictada con términos consecutivos, lo que eleva significativamente el tiempo que deberá cumplir antes de cualquier posibilidad de libertad. Por eso, en términos de impacto real, el castigo se interpreta como una condena que puede significar pasar toda su vida en prisión.
5. Skylar Dillon — asesinato de un matrimonio en un yate
Skylar Deleon, ex actor infantil relacionado con Mighty Morphin Power Rangers (apareció como extra no acreditado), quedó ligado a uno de los casos más escalofriantes de asesinato por beneficio económico en California. Deleon fue condenado por el asesinato de Thomas y Jackie Hawks, un matrimonio que había puesto a la venta su yate de 55 pies (“Well Deserved”) y terminó cayendo en una trampa durante una supuesta prueba de navegación.
De acuerdo con la Fiscalía del Condado de Orange, el crimen ocurrió tras salir de Newport Harbor (zona de Newport Beach) en noviembre de 2004: los Hawks fueron forzados a firmar documentos de transferencia, esposados y amarrados a un ancla, y luego fueron arrojados al océano, donde murieron ahogados. En 2009, un juez del Condado de Orange lo sentenció a la pena de muerte, por lo que fue enviado al corredor de la muerte (un castigo que, en la práctica, significa permanecer encarcelado por tiempo indefinido).
Y aquí entra un dato clave para el contexto: aunque California mantiene la pena capital en su legislación, desde 2019 existe un moratorio ordenado por el gobernador Gavin Newsom que detuvo las ejecuciones, cerró la cámara de ejecución y retiró el protocolo de inyección letal. Esto vuelve relativamente común que condenas como la de Deleon se prolonguen durante años o décadas en el corredor de la muerte sin ejecución, haciendo que el “final” del caso sea, de hecho, una vida completa dentro del sistema penitenciario.
