La creativa que vistió a la industria del cosplay, Jeka Wood compartió con nosotros cómo fue su camino dentro de este universo. Jake nos cuenta que todo comenzó desde la necesidad personal de crear trajes que realmente se ajustaran a lo que ella imaginaba, pues durante sus primeros años como cosplayer descubrió que muchos diseños no cumplían con sus expectativas o medidas.
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Fue gracias a esta etapa de su vida que pudo desarrollar un ojo mucho más detallista, no solo para el diseño, sino también para la confección, algo que con el tiempo se transformó en su sello personal.
Una pasión que nació en casa
Jake nos comenta que la inspiración pudo llegar desde pequeña, pues su madre cosía en casa y elaboraba vestidos, lo que despertó su interés por la moda y el diseño. La diseñadora también nos comenta que fue esa pasión naciente la que incluso le ayudó a pagar sus estudios como diseñadora de moda, lo que a su vez le dio las herramientas para impulsar su propio emprendimiento.
Empatía y conexión con la comunidad cosplay
Jake nos comenta que una de las claves de este trabajo es la empatía con los clientes, pues es gracias a su experiencia como cosplayer que puede comprender no solo las necesidades, sino también las inseguridades y expectativas de quienes disfrutan de este arte.
“Es un servicio que requiere entender a las personas”, explica. Para ella, cada diseño representa una oportunidad de experimentar y crear algo único, lo que ha generado una fuerte conexión con su comunidad.
El apoyo de la comunidad y el mensaje para nuevos creadores
La diseñadora también reconoció el apoyo que amigas y colegas como @FanirB le han brindado, no solo como aliadas, sino también como una especie de embajadora de marca que le ha permitido ampliar su visibilidad, demostrando que la comunidad es muy importante dentro de este universo.
Por último, Jake compartió un mensaje dedicado para todos aquellos que deseen emprender dentro del mundo creativo, advirtiendo que no importa desde dónde se comience; lo importante es conectar con las personas y atreverse a convertir las ideas en una realidad, pues señala que “vida solo hay una”.
