Carlos Bustos volverá a dirigir en Perú, ahora con Unión Comercio, club que busca el ascenso a la máxima categoría. El argentino asumirá el mando en la recta decisiva de la Liga 2, después de varios meses sin equipo y de una trayectoria que incluye un breve paso por Chivas (que consiguió algo después de 28 años), donde estuvo a punto de descender en 2014.
La contratación representa un nuevo capítulo para el estratega de 60 años, quien ya conoce el balompié de ese país, pues consiguió el campeonato nacional con Alianza Lima en 2021 y dirigió a otros clubes como Melgar, Universidad San Martín, Deportivo Garcilaso y UTC de Cajamarca de Perú, que empató recientemente contra la Selección Mexicana.

Bustos y su reto en Perú
El conjunto conocido como el Poderoso de San Martín confirmó la llegada del argentino. A través de sus redes sociales le dio la bienvenida y señaló que asumirá el desafío de liderar al plantel durante la temporada 2026.
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La contratación se dio antes de las semifinales de la Liga 2. Unión Comercio avanzó a esta instancia entre los cuatro mejores equipos del certamen, pese a que cerró la segunda fase con resultados irregulares, pues sumó dos puntos de los últimos nueve que disputó.
El primer reto de Bustos será enfrentar a Universidad San Martín en la semifinal. Ese cruce también tendrá un ingrediente especial para el técnico, pues se reencontrará con Guillermo Salas, quien tomó su lugar en Alianza Lima durante 2022. El ganador de la serie continuará en la disputa por el boleto a la primera división peruana.
Carlos y su paso por Chivas
La salida del entrenador ocurrió el 2 de octubre de 2014, después de que Chivas perdió 3-1 ante Toluca en el estadio Nemesio Díez. El resultado prolongó la crisis deportiva del Rebaño, que acumulaba siete encuentros sin ganar en el certamen. Tras el encuentro, el argentino apareció en la conferencia de prensa y comunicó que dejaba el puesto por decisión propia.
En ese momento, el Rebaño Sagrado ocupaba el decimoquinto lugar de la clasificación general, con apenas 10 puntos. Su balance fue de dos victorias, cuatro empates y cuatro derrotas, con siete goles a favor y 12 en contra.
Además, la situación en la tabla de cocientes representaba una preocupación para la institución, pues Guadalajara se encontraba a solamente una unidad de Puebla en la lucha por evitar los últimos puestos.
La frase que marcó aquella despedida de Bustos fue: “Tengo dignidad, tranquilamente me podría aferrar al lugar, no me han echado de la institución”.












