El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) "abre" nuevas Ventanas Arqueológicas. Una especie de cápsulas del tiempo para mirar hacia el pasado de la Ciudad de México.
A 500 años de la caída de México-Tenochtitlan, el INAH inauguró el Pabellón de Ventanas Arqueológicas en la Casa del Marqués del Apartado, en las calles de Donceles y Argentina, en el Centro Histórico.
Se trata de un recuento de los trabajos arqueológicos que han permitido desenterrar y exhibir vestigios del antiguo Recinto Sagrado de los mexicas, y que se encuentran en el subsuelo del primer cuadro de la Ciudad de México.
El Pabellón de Ventanas Arqueológicas exhibe cinco esculturas mexicas, tres de ellas descubiertas en la propia Casa del Marqués del Apartado, además de dos cráneos procedentes del Huey Tzompantli.
La exposición se complementa con videos y maquetas, y hace un repaso de los descubrimientos más relevantes en torno a los espacios que integraban el Recinto Sagrado de Tenochtitlan.
Raúl Barrera Rodríguez, responsable del Programa de Arqueología Urbana del INAH, explicó que en el Centro Histórico existen 42 ventanas arqueológicas distribuidas en 16 inmuebles y la vía pública, a través de las cuales se pueden admirar no solo restos de templos y palacios mexicas, sino también de casas de conquistadores españoles, de iglesias cristianas, casas del gobierno virreinal y vestigios del siglo XIX.
La primera y las más recientes
La primera Ventana Arqueológica de la Ciudad de México se encuentra enla misma Casa del Marqués del Apartado; fue instalada en 1901 a partir de las excavaciones realizadas por Leopoldo Batres, y exhibe una escalinata prehispánica que formó parte de un templo; dicha ventana ha sido remodelada para esta exposición.
Las Ventanas Arqueológicas más recientes se ubican en la calle de Guatemala número 16, donde en 2010 fue descubierto el Templo de Ehécatl, dios del viento, y en el número 24, donde en 2015 encontraron parte del Huey Tzompantli del Templo Mayor.
La arqueóloga Lorena Vázquez, explica la importancia de estas ventanas arqueológicas:
"Consisten en partes o fragmentos de los templos del recinto sagrado de Tenochtitlán. Obviamente no es de los más de 78 templos que dicen las fuentes históricas, pero sí son unas porciones importantes de estos edificios".
Se espera que ambas ventanas, tanto la del Templo de Ehécatl como la del Huey Tzompantli, puedan ser abiertas al público en un futuro, sin afectar los trabajos que se realizan ni los vestigios prehispánicos.
Una ciudad encima de muchas ciudades
Los arqueólogos coinciden que todavía hay mucho por explorar en las entrañas del Centro Histórico:
"Tenemos un gran potencial arqueológico en el subsuelo. Creo que nos hace falta mucho por conocer. Afortunadamente se ha avanzado en cuanto a la identificación de vestigios arqueológicos", concluye Barrera Rodríguez.
Por su parte, Lorena Vázquez explica que la Ciudad de México está "encima de muchas ciudades del pasado, y en el Centro Histórico, por supuesto, hay una mucha mayor densidad al ser núcleo de la antigua Tenochtitlan".
Como afirma Diego Prieto, director del INAH, el centro de la capital "es un área rica en patrimonio monumental, que da cuenta de los siglos transcurridos desde la fundación de la gran Tenochtitlan, así como vestigios de la primera casa del México virreinal y del México independiente".
El pabellón que hoy se inaugura y las Ventanas Arqueológicas, permiten avistar esta supervivencia, concluye el funcionario.
Al evento también acudieron la Secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, la directora del Servicio Postal Mexicano, Rocío Bárcena y el vocero de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez.
El Pabellón de Ventanas Arqueológicas estará abierto al público los días martes, miércoles, viernes y sábados, a partir de este martes 31 de agosto y hasta el mes de noviembre. El horario de visita abarcará de 10:00 a 15:00 horas y el acceso será con el boleto de ingreso al Museo y Zona Arqueológica del Templo Mayor.
