Siete meses de silencio y un quebranto de 700 millones de pesos bajo sospecha. Ese es el saldo actual en la Fiscalía General de la República (FGR), donde las denuncias contra Adán Augusto López Hernández corren un grave riesgo: perder su validez legal y quedar en el olvido.
Pese a los múltiples señalamientos, el exsecretario de Gobernación parece blindado. Expertos advierten que la inacción de la Fiscalía no es casualidad, sino una estrategia que podría llevar a la prescripción de los delitos cometidos presuntamente durante su gestión como gobernador de Tabasco.
Justicia con fecha de caducidad
Hace tres meses se presentaron formalmente 37 denuncias ante la FGR por irregularidades financieras detectadas en Tabasco , las cuales suman un daño al erario de 700 millones de pesos. Sin embargo, el reloj avanza y la justicia no llega.
Manuel Balcázar, especialista en Derecho Constitucional, advierte sobre el peligro inminente de esta parálisis:
“Sí, hay un riesgo alto, tendiente a muy alto, de que prescriban las denuncias que se han interpuesto en contra de Adán Augusto López, sobre todo porque se generaron estas presuntas conductas delictivas durante su desempeño como gobernador del estado de Tabasco”.
La “Barredora”, huachicol y enriquecimiento
El silencio de la Fiscalía es sepulcral. Hasta la fecha, la institución no ha informado si existe una sola carpeta de investigación abierta, a pesar de que los señalamientos van mucho más allá del desfalco administrativo.
El historial de acusaciones incluye presuntos nexos con el contrabando de combustible, tráfico de influencias y vínculos con personajes oscuros como Hernán Bermúdez Requena y el grupo delictivo “La Barredora”.
“Hay temas que van desde la delincuencia organizada... hasta evasión fiscal, porque efectivamente la riqueza personal de Adán Augusto López no corresponde con sus ingresos”, puntualizó Balcázar.
El “escudo” de Palenque
Para los especialistas, la razón de enviar estos expedientes a la “congeladora” es política. Investigar a fondo a Adán Augusto implicaría tocar fibras sensibles de la administración pasada.
“Si Adán Augusto López Hernández es investigado, es indiciado, pues también tendrían que estar considerando en llamar al expresidente López Obrador...”, sentenció el experto. Así, entre la burocracia y la falta de voluntad política, uno de los mayores escándalos de corrupción y tráfico de influencias recientes amenaza con quedar impune, confirmando que, para algunos, la justicia en México simplemente no tiene prisa.