En medio de un despliegue operativo y denuncias de ambientalistas en la región, la Fiscalía General del Estado de Michoacán confirmó la identificación de Lázaro Mendoza Ramírez como la persona localizada sin vida el pasado 14 de abril en Salvador Escalante.
El cuerpo fue identificado mediante estudios genéticos, mientras continúan las investigaciones y acciones de búsqueda en municipios cercanos.
Encuentran cuerpo del ambientalista Lázaro Mendoza Ramírez
El hallazgo de un ambientalista sin vida en Michoacán encendió las alertas en la región y activó un despliegue interinstitucional.
La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó la identidad de Lázaro Mendoza Ramírez como la persona localizada sin vida el pasado 14 de abril en la localidad de Cungo, municipio de Salvador Escalante, donde también fue encontrado un vehículo calcinado.
De acuerdo con la institución, la identidad fue corroborada mediante estudios genéticos realizados al cuerpo, luego de que el 15 de abril se emitiera una ficha de búsqueda por la desaparición del ambientalista, visto por última vez en la localidad de Paramuén.
En el sitio del hallazgo, autoridades aseguraron pertenencias personales y otros elementos que actualmente son analizados por especialistas.
La FGE precisó que, hasta el momento, no existe registro de una denuncia formal por amenazas en contra de la víctima.
Operativo terrestre y aéreo en el municipio Villa Madero
Paralelamente, y en atención a denuncias de ambientalistas de la región, la Fiscalía desplegó un operativo terrestre y aéreo en el municipio de Villa Madero, con acciones concentradas en localidades como El Duende y El Capulín, además de otros puntos considerados de interés.
El operativo contó con la participación de la Unidad Canina (K9), la Comisión Nacional de Búsqueda, el agrupamiento de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la Guardia Civil y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, quienes brindaron apoyo táctico y vigilancia aérea.
Durante la jornada se realizaron recorridos pie tierra, inspecciones técnicas del terreno, exploración con binomios caninos y sobrevuelos con drones, cubriendo una superficie aproximada de cuatro kilómetros cuadrados.
