tva (1).png

¿Por qué Artemis II no aterrizará en la Luna? Estos son los desafíos a los que se enfrenta

La misión Artemis II llevará humanos a la Luna por primera vez en 50 años, pero no aterrizarán. Estas son las tres razones que se lo impiden.

La misión Artemis II está por hacer historia. Por primera vez desde la década de 1970, el ser humano regresa a las inmediaciones lunares, marcando el fin de una pausa de más de 50 años en la exploración tripulada de nuestro satélite natural. Sin embargo, a pesar de la expectación, la tripulación de esta misión no pondrá un pie en la superficie.

¿Por qué nos quedaremos tan cerca y a la vez tan lejos? Aquí te explicamos las tres razones fundamentales que obligan a la NASA a postergar el alunizaje real para finales de esta década.

El factor financiero y la dependencia privada

A diferencia del programa Apolo en los años 60, el gobierno actual no destinó los recursos suficientes para que la NASA construyera un sistema integrado de punta a punta. En esta nueva era, la agencia construyó la nave espacial Orion, pero el módulo de aterrizaje (HLS) quedó en manos de la iniciativa privada: SpaceX y Blue Origin.

Estas compañías tienen la responsabilidad de desarrollar la tecnología que llevará a los astronautas desde la órbita hasta el suelo lunar, un proceso que aún está en fase de pruebas y que requiere una inversión compartida que no ha avanzado al ritmo de la Guerra Fría.

Desafíos tecnológicos en el Polo Sur

El objetivo de Artemis no es solo llegar, sino establecer una base permanente en el Polo Sur de la Luna. Esto plantea retos que la tecnología actual aún no resuelve por completo:

  • Terreno complejo: Cráteres profundos y zonas de sombra perpetua.
  • Comunicaciones: Dificultad para mantener enlace constante con la Tierra desde los polos.
  • Suministro eléctrico: La necesidad de sistemas que sobrevivan a las gélidas noches lunares sin luz solar.

“Al llegar a este momento tan emocionante, la oportunidad es inmensa: por fin podemos enviar a nuestra tripulación más lejos que nadie”, señaló Emily Nelson, directora de vuelo de la NASA.

El volumen de la nave Orion

Debido a su tamaño y diseño, la nave Orion no puede colocarse por sí sola en una órbita baja alrededor de la Luna de manera eficiente para un descenso directo. Para completar el viaje de ida y vuelta, se requiere un módulo de aterrizaje sumamente potente y ágil que sirva de “puente”.

Tanto el sistema de SpaceX (Starship) como el de Blue Origin (Blue Moon) podrían tardar varios años más en estar listos y certificados para transporte humano. “Este desafío se ganará por los artesanos, ingenieros e industrias de las naciones libres construyendo juntos”, afirmó Amit Kshatriya, administrador asociado de la NASA.

Artemis II es un viaje de reconocimiento; un reflejo de hasta dónde podemos llegar combinando conocimiento y cooperación. Lo que hoy parece una limitación, es en realidad la preparación para una hazaña que cambiará a la humanidad para siempre.

Notas