El asesinato del periodista Carlos Castro, ocurrido el pasado 8 de enero en Poza Rica, Veracruz, volvió a encender las alarmas sobre los riesgos que enfrenta el ejercicio periodístico en México. El caso, que ha generado reacciones a nivel nacional e internacional, pone nuevamente en el centro del debate la falta de condiciones de seguridad para quienes informan desde contextos marcados por la violencia.
ONU-DH exige justicia y protección para familiares del periodista Carlos Castro
La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) manifestó su consternación por el crimen y urgió a las autoridades mexicanas a no detener las investigaciones hasta esclarecer plenamente los hechos. A través de un mensaje difundido en redes sociales, el organismo internacional subrayó la necesidad de garantizar medidas de protección para las personas cercanas al periodista asesinado, incluidos familiares, colegas y miembros de su entorno profesional.
Además, la ONU-DH reconoció el compromiso expresado por el Ejecutivo federal para avanzar en el esclarecimiento del homicidio, al tiempo que envió un mensaje de solidaridad y condolencias a los seres queridos de Carlos Castro y a la comunidad periodística, particularmente en Veracruz, uno de los estados con mayor historial de agresiones contra la prensa.
Expresamos consternación por el asesinato ocurrido el 8 de enero en Poza Rica, #Veracruz, del periodista Carlos Castro, quien se especializaba en crónica roja y era propietario del medio Código Norte Veracruz. Saludamos el compromiso expresado por el Ejecutivo federal para el…
— ONU-DH México (@ONUDHmexico) January 12, 2026
Primer periodista asesinado en México en 2026
Carlos Castro, quien se desempeñaba como reportero especializado en la fuente policiaca, se convirtió en el primer periodista asesinado en México en lo que va de 2026. Su labor informativa se desarrollaba en un contexto de alta exposición al riesgo, como ocurre con muchos comunicadores que cubren temas de seguridad, crimen organizado y corrupción en distintas regiones del país.
El caso se suma a una larga lista de ataques que han colocado a México entre los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo. De acuerdo con datos de organizaciones internacionales, el país ocupa el segundo lugar a nivel global en asesinatos de periodistas, con al menos nueve comunicadores ultimados hasta el 1 de diciembre de 2025.
América Latina: Una región mortal para los periodistas
La situación no es exclusiva de México. En América Latina y el Caribe se concentró cerca de una cuarta parte de los periodistas asesinados en el mundo durante el año pasado. De los 67 casos registrados a nivel global, al menos 53 estuvieron relacionados con contextos de guerra o con la operación del crimen organizado, lo que refleja un entorno cada vez más hostil para la libertad de prensa.
