Después de las primeras rutas en Gustavo A. Madero, Iztapalapa y la recién consolidada Línea 3 en el Bosque de Chapultepec, el Gobierno de la Ciudad de México ha puesto en marcha la expansión del sistema de transporte por cable más largo del mundo. Para 2026, el mapa de conectividad aérea se extiende hacia zonas que históricamente han padecido el aislamiento geográfico y se proyectan tres nuevas líneas.
Las nuevas rutas del Cablebús que conectarán la capital
El plan de expansión se ha centrado en dos frentes críticos: el sur y el poniente de la ciudad. Aquí te detallamos las trayectorias que están definiendo el transporte este año:
- Línea 4 (Tlalpan - Ciudad Universitaria): Esta ruta es una de las más ambiciosas. Conecta las zonas altas de la alcaldía Tlalpan, bajando por la zona de hospitales hasta llegar a la terminal de la Línea 3 del Metro en Universidad. Su objetivo es reducir los trayectos de más de una hora a tan solo 25 minutos.
- Línea 5 (Álvaro Obregón): Esta línea sobrevuela algunas de las barrancas más profundas de la ciudad, conectando la zona de Santa Fe con el Metro Observatorio. Es una pieza clave para mitigar el caos vial que genera el flujo de trabajadores hacia los centros de negocio del poniente.
- Línea 6 (Magdalena Contreras): Esta es la tercera pieza del rompecabezas. Se planea que baje desde las zonas boscosas de la alcaldía hacia algún nodo de conexión masiva como el Metro San Ángel o Copilco. Es una demanda histórica de los vecinos de "La Contreras", quienes viven atrapados en embotellamientos diarios en vialidades estrechas.
Cablebús promete ahorro tiempo a los capitalinos
Más allá de la ingeniería, el Cablebús se vende como un proyecto de justicia social. Al igual que en Iztapalapa y la GAM, el costo se mantendrá en 7 pesos, permitiendo que las familias de las periferias ahorren significativamente en transporte. Se estima que en estas tres nuevas rutas, los usuarios recuperarán hasta una hora de su día, tiempo que antes perdían en trasbordos ineficientes.
