Cambiar el color de los ojos se ha convertido en tendencia, pero esto va más allá de lo estético y comienza a encender las alertas médicas y de seguridad por la identificación biométrica.
¿Qué problemas puede dar si te cambias el color de los ojos?
El cambio estético de color de ojos, un procedimiento que gana terreno en Europa. En México este procedimiento aún no es frecuente, pero ya preocupa a especialistas por sus posibles complicaciones.
El tratamiento para cambiar de color utiliza disparos de láser sobre el iris para despigmentarlo. El pigmento desprendido debe salir por la malla trabecular, una estructura del ojo encargada de drenar el humor acuoso.
El problema es que, si este sistema se obstruye, puede desencadenar glaucoma secundario, una complicación ya descrita en la literatura médica.
“El pigmento tiene que salir por la malla trabecular. Si se tapa, puede dar un glaucoma secundario”, explica Raúl Cortes Guerrero, oftalmólogo.
Sin embargo, el cambio de color de ojos también existe por cambios naturales, como el síndrome de dispersión pigmentaría, traumas oculares y ciertos medicamentos. En estos casos, los ojos claros pueden oscurecerse, y el efecto es permanente.
Por ello, los pacientes deben firmar un consentimiento informado antes de iniciar estos tratamientos. También existen enfermedades oculares que alteran la pigmentación del iris, aunque son padecimientos poco frecuentes, como las atrofias del iris por enfermedades específicas.
¿El cambio de color de ojos puede afectar los datos biométricos?
A pesar de que la coloración del iris parezca relevante para la identidad: los sistemas de reconocimiento de iris no se basan en el color, sino en patrones anatómicos únicos, como valles o “criptas”.
Solo patologías graves que alteren la estructura del iris o retina podrían modificar la lectura biométrica, pero no un cambio estético de color.
La biometría del ojo es clave para identificarnos, pero los procedimientos estéticos para cambiar el color del iris pueden interferir con esa lectura.
“Parece que la reacción más común está relacionada con que se genera una capa que impide leer la biometría de nuestros ojos”, explica Natalia Mendoza, coordinadora de Transparencia y Archivo General.
Esto vulnera también tu seguridad y da pie al robo de identidad: “En el caso de esta tendencia del cambio de color en el iris, pues, considerar que sí hay trámites que ya sea que de manera identificativa, es decir, por el simple color sin hacer un mayor estudio de la biometría, o bien cuando se requieren, ahora sí, en estrictos sentidos biométricos, pues, pueden traer consecuencias al momento de la identificación de las personas”
Al final, la moda del cambio de color ocular va más allá de lo estético: puede provocar complicaciones severas en los ojos y, en algunos procedimientos, dificultar la identificación biométrica.
