Fue el primer estado en levantar la mano. En 2022, Nayarit se convirtió en la entidad piloto para sumarse al sistema IMSS-Bienestar, entregando 240 centros de salud y 13 hospitales a la federación con la promesa de una transformación. Tres años después, la realidad es devastadora: equipo médico deteriorado, pacientes en los pasillos y un recorte presupuestal millonario.
Un recorrido por el Hospital de Especialidades de Tepic realizado por el quipo de Fuerza Informativa Azteca (FIA) revela la magnitud del abandono. En la entrada se acumula equipo inservible, los casilleros del personal se caen a pedazos y, lo más grave, el personal trabaja con las uñas.
¿Qué pasa en los hospitales de Nayarit? Enfermeras compran sus termómetros
La carencia de insumos básicos ha obligado al personal a costear sus herramientas de trabajo para poder atender a los enfermos.
“Las enfermeras traen sus propios estuches de diagnóstico, oxímetros, sus termómetros”, denunció Claudia Vera, Secretaria General del Sindicato de Trabajadores del Sector Salud en Nayarit.
El área de Urgencias está totalmente rebasada. Los pasillos se han convertido en salas de hospital improvisadas donde los pacientes esperan días, o semanas, en sillas o casi a ras de suelo.
Las historias de dolor se multiplican en estas áreas comunes:
- Esperas interminables: Un paciente relató llevar 12 días esperando una cirugía de clavícula.
- Sin antídoto ni cama: Un hombre, víctima de la picadura de una víbora de cascabel, ruega por atención tirado en el piso, usando su mochila como almohada. “Sin cama y sin medicamento; porque me sigue punzando”, lamentó ante las cámaras.

El origen de la crisis en Nayarit: Un recorte al presupuesto de salud
Detrás del colapso operativo hay un tijeretazo financiero. Un análisis de expertos revela que los estados afiliados al IMSS-Bienestar han sufrido un castigo presupuestal.
- Presupuesto 2020 (Antes de centralizar): 92,735 millones de pesos.
- Presupuesto 2025: 59,286 millones de pesos.
Esto representa una caída del 36% en los recursos promedio para estos 23 estados en los últimos cinco años.
Comunidades a la deriva: “Quitaron a los médicos”
La crisis no es exclusiva de la capital. En comunidades rurales como Quimichis, al norte del estado, la “mala gestión” ha dejado desprotegidos a 5 mil habitantes.
Trabajadores del IMSS-Bienestar denunciaron que la unidad médica tenía tres doctores, pero a mediados de noviembre retiraron a dos: “Vuelven a dejar a un solo médico; esto nos obliga a que el servicio en la tarde se cierre en automático”, explicó un trabajador anónimo.

Ahora, ante una emergencia vespertina o nocturna, los pobladores deben viajar una hora en automóvil hasta el hospital más cercano.
Para analistas como Xavier Tello, la situación en Nayarit es la prueba de que la centralización fue un error.
“No debería existir semejante instrumento... el manejo presupuestal debe estar en manos de cada uno de los estados”, sentenció el experto en políticas de salud.
Hoy, Nayarit vive las consecuencias de ser el “laboratorio” de un sistema que, lejos de ser un acierto, ha dejado a miles de pacientes en la incertidumbre y el abandono.