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¡Outfit a prueba de frío! Cómo funciona la ropa térmica y por qué ayuda a conservar el calor

La ropa térmica no da calor, lo conserva. Te explicamos cómo sus fibras retienen la temperatura corporal y eliminan la humedad para protegerte del frío.

Cómo funciona la ropa térmica y por qué ayuda a conservar el calor corporal en el frío
Cómo funciona la ropa térmica y por qué ayuda a conservar el calor corporal en el frío|Pexels

Cuando el frío no da tregua, la ropa térmica se convierte en una aliada indispensable para cualquier outfit. Aunque muchas personas creen que este tipo de prendas “dan calor”, la realidad es otra, conoce cuál es su principal función y qué es lo que hay detrás de la ciencia e ingeniería textil.

¿De qué sirve la ropa térmica cuando hace frío?

La ropa térmica funciona porque evita que el calor corporal se escape. Nuestro cuerpo genera calor de manera constante y estas prendas actúan como una barrera que lo mantiene cerca de la piel.

“No, esas prendas me dan mucho calor”: la realidad en que no producen calor por sí mismas, pero ayudan a que el que ya tenemos no se pierda con facilidad.

Uno de los puntos clave está en los materiales con los que se fabrican. Las telas térmicas pueden elaborarse a partir de fibras sintéticas con base plástica, como el spandex o lycra, o bien con lana de oveja, especialmente lana merino.

Ambos materiales cumplen la misma función: mantener la temperatura corporal ideal y reducir la sensación de frío.

¿Cómo actúan las telas térmicas con el sudor?

Sin embargo, existe un problema común cuando el cuerpo comienza a calentarse: el sudor. Si la humedad se queda atrapada en la piel, el cuerpo se enfría más rápido.

De acuerdo con la UNAM , para evitarlo, las telas térmicas están diseñadas con fibras muy cerradas que no solo impiden la salida del calor, sino que además absorben la humedad y la expulsan hacia el exterior de la prenda, manteniendo la piel seca.

En el caso de las telas sintéticas, este proceso es especialmente eficiente, ya que el plástico no se moja, lo que ayuda a que la humedad no se quede en contacto con el cuerpo. Así, en lugar de permanecer empapadas de sudor, las prendas lo eliminan gradualmente.

Otro beneficio de la ropa térmica es su ligereza. Estas fibras casi no pesan y están pensadas para usarse debajo de chamarras o suéteres, formando una combinación ideal para enfrentar el frío sin necesidad de usar ropa voluminosa.

En resumen, la ropa térmica no es magia, es ciencia: conserva el calor corporal, controla la humedad y mejora la comodidad, convirtiéndose en una opción práctica y eficiente para protegerse del frío.

Nota