La impunidad se ha convertido en la norma en el gobierno de la 4T. Un análisis revela que el conflicto de interés y el tráfico de influencias son prácticas comunes entre los servidores públicos morenistas, quienes parecen ser intocables.
La 4T y la impunidad en el gobierno
Son los reyes de la impunidad, los intocables, los que manejan la ley a su conveniencia, son los servidores públicos de la 4T que no le rinden cuentas a nadie.
Y es que el conflicto de interés y el tráfico de influencias se han vuelto una práctica común e impune en los gobiernos morenistas.
“Lo que estamos encontrando es que los funcionarios están usando su poder público para entregar contratos a amigos, para darles tratos privilegiados, entregarles información confidencial y en fin, vulnerar y convertir su papel como funcionarios públicos en verdaderos traficantes de influencias”, mencionó Leonardo Núñez, de Mexicanos Contra la Corrupción.
Y ahí le van las cifras oficiales, en todo el sexenio de ya sabe quién, se recibieron 158 mil denuncias ciudadanas y la entonces secretaria de la función pública solo identifico 23 casos de conflicto de interés. Solo uno se investigó y sanciono en 2021, se trató de un caso menor de un funcionario de la Comisión Nacional Forestal.
“Desde 2021 hasta la fecha, no ha habido una sola sanción que se encuentre activa por conflicto de interés, lo cual te demuestra que no se está investigando, por lo tanto, no se está sancionando y, por lo tanto, ningún funcionario público tiene miedo de que lo cachen en un conflicto de interés porque ni siquiera se está abriendo una investigación”, dijo Leonardo Núñez, de Mexicanos Contra la Corrupción.
Se beneficia Adán Augusto López Hernández
Sin duda, uno de los más beneficiados de esta práctica impune es Adán Augusto López Hernández. Quien desde su notaria 27 de Villahermosa, constituyo por lo menos 28 empresas de su amigo y ex secretario de seguridad publica en Tabasco, Hernán Bermúdez Requena. Las cuales después se adjudicaron contratos multimillonarios con el gobierno de Morena .
“El conflicto de interés justo se da por alguna de esas tres consideraciones, cuando beneficias a un amigo, cuando beneficias a un familiar o cuando beneficias a alguien con quien haces negocios, en este caso, paradójicamente, Hernán Bermúdez era las tres cosas”, explicó Leonardo Núñez, de Mexicanos Contra la Corrupción.
Y ni que decir de la red de complicidades y tráfico de influencias de la que se le acusa una y otra vez, pero Adán Augusto López vive tranquilo, sabe que el propio sistema morenista lo protege y desde palenque lo respaldan.