La CIA y el gobierno de Cuba sostuvieron una reunión de alto nivel en La Habana en medio de la nueva presión impulsada por el presidente Donald Trump contra la isla; autoridades cubanas aseguraron durante el encuentro que el país "no constituye una amenaza" para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Cuba y la CIA reactivan diálogo en medio de presión de Trump y crisis en la isla
El director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a Cuba para entregar un mensaje directo de Trump relacionado con temas de seguridad y economía; la administración estadounidense advirtió que solo habrá una relación más amplia con La Habana si existen “cambios fundamentales” dentro del gobierno cubano.
La visita ocurrió mientras Cuba enfrenta una de sus peores crisis energéticas de los últimos años; apagones prolongados, escasez de combustible y protestas registradas en La Habana elevaron la tensión política y social dentro de la isla.
De acuerdo con autoridades cubanas, ambas partes discutieron posibles mecanismos de cooperación bilateral entre organismos de seguridad y agencias encargadas de hacer cumplir la ley; el objetivo, señalaron, sería mantener estabilidad regional y evitar riesgos internacionales.
La reunión también llamó la atención porque sería la primera visita de un director de la CIA a Cuba desde la revolución encabezada por Fidel Castro, un hecho que marca un momento poco habitual en la relación entre Washington y La Habana.
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Trump endurece presión contra Cuba mientras crece crisis energética
La tensión entre Cuba y Estados Unidos aumentó desde que Donald Trump impulsó nuevas medidas para frenar el suministro de combustible hacia la isla; la estrategia incluyó amenazas de sanciones a países que exportaran petróleo al gobierno cubano.
Tras esas advertencias, aliados clave como México y Venezuela redujeron envíos energéticos, situación que agravó la crisis eléctrica cubana. Autoridades del país reconocieron que las reservas de diésel y combustóleo alcanzaron niveles críticos, provocando fallas constantes en el sistema eléctrico.
En varias zonas de La Habana, los cortes de luz superaron las 24 horas; habitantes reportaron dificultades para conservar alimentos, conseguir agua y soportar las altas temperaturas nocturnas.
Mientras crecía la presión, el gobierno estadounidense también lanzó una propuesta de ayuda humanitaria por 100 millones de dólares; la oferta incluiría alimentos, medicamentos e internet satelital, aunque estaría condicionada a reformas importantes dentro del sistema político cubano.
La experiencia de nuestro país en recibir ayuda internacional, incluyendo de EE.UU, es amplia y constructiva. Cualquier donante puede dar fe de esa realidad.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) May 14, 2026
Si verdaderamente hay disposición del gobierno estadounidense a brindar ayuda en los montos que anuncia y en plena…
El gobierno de Miguel Díaz-Canel respondió que analizaría la propuesta, pero expresó dudas sobre las intenciones de Washington; el canciller Bruno Rodríguez afirmó que la ayuda no debe utilizarse como herramienta política ni como mecanismo de presión sobre la población cubana.
Díaz-Canel sostuvo que, si Estados Unidos realmente busca ayudar a la isla, podría comenzar levantando las sanciones económicas y energéticas que han golpeado el funcionamiento del país durante los últimos meses.
