El narcotráfico internacional registró un movimiento definitivo. Daniel Pérez Rojas, identificado en los expedientes criminales como ‘El Cachetes’, ha formalizado su declaración de culpabilidad ante una corte federal en Estados Unidos, aceptando su responsabilidad en una conspiración masiva para el tráfico de cocaína y marihuana.
Este anuncio del Departamento de Justicia no solo marca el fin de la libertad para un líder histórico, sino que reabre el expediente sobre el origen de la organización más sanguinaria que ha operado en México.
El origen en el GAFE: El brazo armado que cambió las reglas
Para entender la peligrosidad de Pérez Rojas, es necesario retroceder a su formación en el Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE). Este era el cuerpo de élite del Ejército Mexicano, diseñado para misiones de contrainsurgencia y operaciones de alta precisión. Sin embargo,‘El Cachetes’ formó parte del grupo de desertores que, en lugar de combatir al crimen, utilizaron su adiestramiento táctico y de inteligencia para fundar a 'Los Zetas'.
Al unirse a esta organización en 2001, Daniel Pérez Rojas no solo aportó disciplina castrense, sino que se convirtió en uno de los pilares de la primera generación de este grupo. Como ex-GAFE, su capacidad operativa le permitió ascender rápidamente hasta convertirse en un sucesor potencial de líderes como Heriberto Lazcano, alias ‘Z-3’, supervisando rutas estratégicas y consolidando el control territorial a través de métodos de guerra que antes no se veían en los cárteles convencionales.
La sangrienta huella en Centroamérica y el veredicto final
La carrera delictiva de ‘El Cachetes’ cruzó fronteras. Tuvo un papel clave en la expansión de ‘Los Zetas’ hacia Guatemala en 2008, donde coordinó sobornos gubernamentales y lideró asesinatos de grupos rivales para garantizar el paso libre de droga hacia el norte.
Daniel Pérez Rojas "El cachetes" es entregado a las autoridades mexicanas en la Fuerza Aérea Guatemalteca. pic.twitter.com/eYjrNZpWlA
— MinGob (@mingobguate) March 31, 2015
Aquella incursión en suelo guatemalteco es recordada como uno de los episodios de exportación de violencia más crudos del narcotráfico mexicano.
Tras su extradición en agosto de 2025, el sistema judicial estadounidense ha logrado lo que parecía lejano: una confesión total.
Con la declaración de hoy, Daniel Pérez Rojas aguarda ahora su sentencia definitiva programada para el 30 de octubre. El antiguo militar de élite enfrenta un panorama que va desde una década en prisión hasta la cadena perpetua, cerrando así el ciclo de un hombre que prefirió traicionar su juramento al país para construir un imperio de cenizas.
