En México no solo se cuentan los muertos; también se cuentan los que nunca lograron regresar a casa. Uno de ellos es Javier Eduardo Cruz Martínez, un joven mexicano que fue deportado de Estados Unidos y desapareció en Rosarito, Baja California, el 26 de diciembre de 2021.
Desde entonces, su familia vive atrapada en una búsqueda sin respuestas, sin apoyo y sin justicia. Mientras cada semana emprenden su camino hacia la frontera, con la esperanza de tener alguna pista.
¿Cómo desapareció Javier Eduardo en Baja California?
Javier Eduardo es hijo de migrantes veracruzanos que emigraron a Estados Unidos hace más de 27 años para escapar del desempleo, la violencia, la corrupción, y de todos los peligros que rodean a México.
El joven creció en Los Ángeles, pero tras ser deportado, pasó apenas ocho meses en territorio mexicano antes de desaparecer.
La última vez que fue visto fue en una zona considerada de alto riesgo en Rosarito, un punto marcado por la delincuencia y las desapariciones. Desde ese día, su rastro se borró por completo.
Cuatro años sin respuestas, sin justicia, sin #Navidad.
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) January 8, 2026
Josefina, migrante en #LosÁngeles, busca a su hijo desaparecido en #Rosarito tras ser deportado.
Cada semana cruza la frontera para hacer el trabajo que el gobierno no hace. Mientras las autoridades presumen cifras a la… pic.twitter.com/6wT8P2X2vf
Familia cruza la frontera cada semana para buscarlo
Lejos de recibir apoyo institucional, la familia de Javier hace el trabajo que debería hacer el Estado. Cada semana cruzan la frontera para buscarlo en hospitales, cárceles, fosas, colonias peligrosas y zonas controladas por el crimen.
“Nos arrancaron una parte de la vida con la desaparición de mi hijo” dice su padre, Javier Cruz. Su madre, Josefina, recuerda el último mensaje que le envió: “Le dije que iba a verlo antes del 31 de diciembre… pero nunca llegó”.
Ante la indiferencia de las autoridades, la familia se unió a colectivos de búsqueda que recorren terrenos peligrosos, exponiendo su vida para encontrar a sus desaparecidos.
Raúl Cornejo, de Missing People in the Border, denuncia que el gobierno solo presume cifras maquilladas de homicidios, pero nunca habla de los más de 130 mil desaparecidos en México.
“Nunca hablan de ellos, nunca los mencionan. Para el gobierno, simplemente no existen”, afirma.
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Cuatro años sin investigación ni una sola pista
Han pasado cuatro años y no existe una línea de investigación clara, no hay detenidos, no hay avances, no hay respuestas. Solo silencio.
La familia denuncia que el gobierno mexicano es más peligroso que el propio crimen organizado, porque abandona a las víctimas, promete y no cumple.
“Venimos casi a entregarnos a la muerte”, dice el padre de Javier. “Nos sentimos más seguros en un país que no es nuestro que en nuestra propia tierra”.
El caso de Javier Eduardo no es aislado. Muchos migrantes deportados regresan a un país que no los protege, los expone y luego los desaparece estadísticamente.
Desaparecidos en México: una herida que no cierra
Mientras las autoridades presumen cifras, miles de familias siguen cruzando fronteras, caminando cerros, tocando puertas y buscando huesos. Buscan a sus hijos, a sus hermanos, a sus padres.
Y Javier Eduardo sigue siendo uno de ellos: un nombre, una foto, una ausencia. Cuatro años después, su familia no busca venganza. Solo quiere saber dónde está. Porque en México, desaparecer no debería ser una sentencia eterna.