En marzo de 2012 pensaron que un cueva ubicada en Frontera Comalapa, Chiapas, era una narcofosa pues hallaron restos humanos en su interior.
Después de varios estudios se determinó que se trataba de un descubrimiento prehispánico. La entonces Procuraduría General de Justicia del Estado dejó en manos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) la investigación, y diez años después, la teoría es que se trata de un Tzompantli, es decir, un altar antiguo.
No era narcofosa, ¡era un altar prehispánico en Chiapas!
Javier Montes, antropólogo del INAH, comentó: "Optaban por llevarlos a esos espacios sagrados para rendirles cultos, en el caso de Comalapa son cráneos sueltos que probablemente fueron decapitados".
De acuerdo con el especialista, los cráneos podrían ser del año 900 al 1200 después de Cristo. Presentan deformidad intencional y ninguno cuenta con dentadura.
La Procuraduría señalaba que eran 167 cráneos pero luego de los estudios la cifra disminuyó.
"Esta parte que le faltaba al cráneo estaba separada y ellos contaban como otro, y cuando nosotros empezamos a unir pues obviamente iba disminuyendo el número de cráneos, entonces ahorita yo he manejado que hay un total de 150 después de 167"; agregó Montes.
Se cree que este culto a los muertos aún se conserva en cuevas como esta, similares a las que se han encontrado en otros municipios con cráneos con características parecidas.
Hallan 150 cráneos en cueva de Frontera Comalapa
"Es posible que acudía gente y de hecho hay por ahí un comentario del mismo propietario de ese terreno que él veía que llegaban grupos y bajaban a realizar ese tipo de ritos"; concluyó el antropólogo del Instituto Nacional de Antropología.
Los estudios continúan, pues dicen los expertos, hay mucha historia qué descubrir en estos restos que no eran un crimen, sino una riqueza cultural llena de historia.