en México y el mundo, un proceso que muchas viven solas y en silencio.
Un dolor que nunca desaparece por completo. Miles de mujeres en México y alrededor del mundo, atraviesan el doloroso duelo de perder a un bebé, ya sea estando embarazadas o de un recién nacido, un doloroso proceso que debe acompañarse, pero ¿qué es el duelo perinatal?
“Vale tendría en este momento 23 años (...) Me morí con ella. Una parte de mí se fue y creo que empecé a sobrevivir”, contó Mónica Flores, mamá de Valeria, una pequeña que falleció a los meses de nacida.
El “duelo silencioso”: ¿Por qué la pérdida de un bebé no debe minimizarse?
El “duelo perinatal”, se trata de un proceso emocional, físico y social que enfrentan las madres tras la pérdida de un bebé durante el embarazo, el parto o los primero meses de vida de la o el pequeño.
A diferencia de otros procesos de pérdida de algún ser querido, el duelo perinatal, suele ser un “duelo silencioso”, pues es minimizado o invisibilizados por la sociedad; sin embargo, es un proceso complicado por el que muchas mujeres suelen pasar sin compañía.
“Me quedé con una chambrita que le hizo mi hermana, me quedé con sus fotos, con sus muñequitos (...) Con la muñeca que representa. Esa muñeca representa a mi niña”, dijo la madre de Valeria, para una entrevista con Azteca Noticas.
A pesar de que la muerte de Valeria, pequeña que falleció a los tres meses de nacida, ocurrió hace aproximadamente 23 años, Mónica, su madre, la recuerda con cariño y con dolor.
Depresión y ansiedad: Las secuelas emocionales tras la pérdida de un bebé
El doctor en Tanatología, Marco Antonio Flores, explica que el duelo perinatal puede reflejarse en las madre como depresión, ansiedad, además de un episodio muy fuerte de estrés.
“Todo es parte de un duelo complejo y más que pensar en síntomas, aquí lo que se recomienda es que se valide el duelo de la persona”, explicó el doctor en tanatología.
El doctor Flores asegura que con el tratamiento adecuado tanatológico, las madres podrían manejar este duelo en un periodo de entre 6 meses hasta un año; sin embargo, el proceso debe estar acompañado de un especialista.
“A los tres meses le hacen un estudio porque tenía mucho reflujo. Cuando le hacen el estudio, me dicen que por su condición, de ser síndrome de Down, tenía diferentes cardiopatías (...) La metieron al quirófano un día de médico, 24 de octubre, y la niña falleció el 3 de noviembre”, contó la madre de Valeria.