Los padres de familia están preocupados por tres meses de vacaciones para los niños, después de la decisión anunciada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para cambiar el calendario oficial y terminar clases el 5 de junio de 2026, alegando la ola de calor en México y el Mundial de Futbol. La Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) cuestiona que no se llegue al número de días de clase por ley y que se ocupen recursos para otros temas en lugar de la educación.
Israel Sánchez, presidente de la UNPF, resaltó en entrevista con Hechos AM de Azteca Noticias que el plan de estudios no se cubría en letras, fechas ni en las fechas propuestas de regularización en agosto. “No hay ninguna justificación técnica ni didáctica que diga que se puede recortar, porque justamente ni siquiera se complementarían los planes y programas de estudio”, declaró.
¿Por qué la SEP adelanta el fin de clases al 5 de junio de 2026?
La SEP usa como argumento las altas temperaturas de los últimos meses y la realización del Mundial de Futbol 2026 para adelantar las vacaciones. No obstante, Israel Sánchez considera que desde hace tres años algunos estados lo hacen con “pretexto”, ya que en ciudades con hasta 50 grados de temperatura, los alumnos van a clases.
Críticas de la UNPF ante el recorte del calendario escolar
El presidente de la UNPF denunció que, desde el fin de la pandemia de Covid-19, las fallas en infraestructura básica son evidentes, ya que hay escuelas sin energía eléctrica ni ventiladores. “Ya quisiéramos que tuvieran un ventilador”, y criticó las prioridades de la SEP: “Lo que evidenciamos es que no tenemos los recursos para tener un ventilador, pero sí tenemos tiempo para dedicarle al tema del Mundial”, ironizó.
Destacó que el viernes 8 de mayo de 2026 entregaron una carta al titular de la SEP para pedir que las escuelas públicas y privadas puedan elegir los días “en un rango adecuado” para cerrar el ciclo escolar 2025-2026.
Crisis de infraestructura y rezago educativo en México según la prueba PISA
La situación de la educación en México dista mucho de ser perfecta. En la última prueba PISA, nuestro país fue el tercer peor evaluado de la OCDE en materias como Matemáticas y Comprensión de Lectura.
Además, el 66% de los estudiantes no alcanzó el nivel básico en matemáticas. El rezago educativo afecta al 19.44% de la población y sigue en aumento desde 2016.
Cuatro de cada 10 escuelas carecen de servicios básicos, como luz, agua, sanitarios o lavamanos, y asociaciones civiles estiman que 7 de cada 10 escuelas no tienen servicio de internet.