Más de 40 estudiantes del IPN que realizaban estudios de posgrado en el Reino Unido están varados lego de que de manera repentina, la Fundación Politécnico notificó la suspensión total de las becas que cubrían gastos esenciales como la matrícula escolar, el arrendamiento de vivienda y la alimentación.
Esta situación ha dejado a los académicos, situados a 9 mil kilómetros de su país de origen, en una posición vulnerable, debatiéndose entre la continuidad de su formación profesional o el retorno obligado a territorio nacional.
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El conflicto escaló el pasado 23 de marzo, cuando los becarios recibieron un correo electrónico donde se les informaba que los depósitos destinados a manutención y colegiaturas quedaban interrumpidos.
Para muchos de estos estudiantes, como los 30 que se encuentran inscritos en la Queen Mary University of London, el apoyo era integral; incluía montos superiores a las 29 mil libras únicamente para cubrir los costos académicos, además de una cifra mensual para gastos personales.
El costo de la vida en una de las ciudades más caras de Europa
La interrupción de los fondos ha impactado severamente la economía de las familias de los becados. En ciudades como Londres, considerada entre las urbes más costosas del continente, costear la vida de forma independiente resulta casi imposible para quienes dependen de estos apoyos.
Algunos familiares realizan esfuerzos extraordinarios para intentar cubrir al menos el pago de la renta, que representa el gasto más fuerte, sin embargo, los recursos resultan insuficientes para solventar la totalidad de las necesidades básicas y académicas de los doctorantes y maestros.
Silencio institucional y conflictos interno
sLa raíz de esta crisis parece remontarse a julio del año pasado, cuando se produjo una ruptura de convenio entre el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Fundación Politécnico, una asociación civil conformada por egresados de dicha casa de estudios.
En aquel momento, la Fundación señaló al IPN por presuntos desvíos de recursos. Actualmente, ambas instituciones mantienen un hermetismo total frente a las solicitudes de los estudiantes y de los medios de comunicación.
La única alternativa que se les ha planteado a los afectados es la posibilidad de suspender sus investigaciones, buscar financiamiento propio o aplicar a convocatorias de apoyo de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.
No obstante, no existe una fecha clara para la reactivación de los pagos originales ni garantías de que podrán obtener sus títulos debido a la falta de comunicación oficial. Mientras el proceso de redacción de tesis continúa, la posibilidad de concluir sus estudios sigue en el aire por la carencia de sustento económico.