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¿Ponerte perfume en el cuello puede afectar la tiroides? Esto dice la Secretaría de Salud

Autoridades y organismos de salud advierten que aplicar perfume directamente en el cuello podría aumentar la absorción de ciertos químicos por la piel.

Mujer aplicándose perfume
Las recomendaciones NO apuntan a dejar de usar perfumes, sino a reducir la exposición directa | Generado con IA

Aplicar perfume directamente en el cuello es una práctica común, pero organismos de salud y asociaciones científicas han advertido que algunos compuestos químicos presentes en fragancias pueden absorberse por la piel y actuar como disruptores endocrinos, es decir, sustancias capaces de interferir con el sistema hormonal.

La advertencia NO señala que el uso de perfume provoque enfermedades de forma directa, sino que la exposición constante a ciertos químicos contenidos en productos de cuidado personal puede incrementar el contacto del organismo con sustancias bajo estudio por su posible impacto hormonal.

El cuello es una zona donde la piel es más delgada y se encuentra próxima a la glándula tiroides, lo que ha llevado a especialistas a recomendar precaución en la aplicación frecuente de fragancias en esa área.

¿Por qué el cuello es una zona sensible?

Especialistas en salud señalan que la absorción cutánea puede variar según la zona del cuerpo. En regiones donde la piel es más fina, como el cuello, ciertas sustancias pueden penetrar con mayor facilidad en comparación con otras áreas.

Esta condición ha sido uno de los motivos por los que se aconseja evitar la aplicación directa y repetida de productos perfumados en esa parte del cuerpo, especialmente cuando se trata de un uso diario.

¿Qué dicen los estudios sobre los químicos en perfumes?

El National Institute of Environmental Health Sciences (NIEHS) ha documentado que algunos productos cosméticos y fragancias pueden contener ftalatos, compuestos utilizados para fijar aromas y prolongar su duración.

De acuerdo con el NIEHS, los ftalatos forman parte de un grupo de sustancias clasificadas como disruptores endocrinos, ya que pueden interferir con la señalización hormonal del organismo cuando existe exposición constante.

Advertencias de la comunidad científica

La Endocrine Society , una de las principales asociaciones médicas especializadas en hormonas, ha señalado en distintos informes que los disruptores endocrinos presentes en el ambiente y en productos de uso cotidiano son una preocupación de salud pública, debido a su posible relación con alteraciones hormonales.

Por su parte, los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) reconocen que la población está expuesta a pequeñas cantidades de estos químicos a través de múltiples fuentes, incluidos productos de cuidado personal, aunque aclaran que los efectos dependen del nivel y la frecuencia de exposición.

¿Qué recomiendan los expertos?

Las recomendaciones de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México no apuntan a dejar de usar perfumes, sino a reducir la exposición directa en zonas sensibles del cuerpo. Entre las sugerencias se encuentran aplicar fragancias en la ropa o en áreas donde la piel es más gruesa, como las muñecas.

Especialistas coinciden en que el uso informado de productos cosméticos implica leer etiquetas, moderar su aplicación y evitar el contacto innecesario con la piel en zonas donde la absorción puede ser mayor.

Hasta ahora, no existe evidencia clínica concluyente que demuestre que aplicar perfume en el cuello cause enfermedades de la tiroides. Sin embargo, sí hay consenso científico en que algunos químicos presentes en fragancias son objeto de estudio por su potencial efecto sobre el sistema hormonal.

Por ello, las advertencias se centran en la prevención y reducción de riesgos, más que en la prohibición del uso de estos productos.

Nota