El caso de Hernán Bermúdez Requena, brazo derecho de Adán Augusto López, sigue intrigando a la opinión pública. A cinco meses de su captura, Bermúdez mantiene un silencio absoluto que levanta más preguntas que respuestas.
En completo silencio el caso de Hernán Bermúdez Requena
A cinco meses de su captura, Hernán Bermúdez Requena sigue sin decir una sola palabra. El brazo derecho de Adán Augusto López perdió el habla, no al pisar la cárcel, sino en el transcurso de su misterioso y larguísimo regreso de Paraguay a México.
“Lo interesante es lo que sucedió en ese trayecto, porque el vuelo en el que Hernán Bermúdez Requena salió desde Asunción, Paraguay, no vino directamente a la Ciudad de México, sino que realizó dos cambios que todavía no tenemos claro qué es lo que sucedió”, dijo Leonardo Núñez, de Mexicanos Contra la Corrupción.
El 17 de septiembre del 2025 un avión de la Fiscalía General de la República fue por Bermúdez Requena hasta Asunción, Paraguay.
Según el plan de vuelo, se dirigía a Cozumel, Quintana Roo, para hacer una escala, pero en el aire decidieron desviarse a Bogotá, Colombia; ahí lo tuvieron doce horas, sin que nadie supiera si bajó del avión, si se entrevistó con alguien, nada.
Medio día después, el avión volvió a despegar, pero no hacia el Estado de México, donde se encuentra el penal del Altiplano; aterrizó sorpresivamente en Tapachula, Chiapas.
¿Y qué se sabe de Adán Augusto y Hernán Bermúdez?
“Lo único que sabemos es que estuvo parado ahí seis horas en el corazón de uno de los territorios donde sabemos que se encuentra de manera muy cercana el influjo político del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, muy cerca del Grupo Tabasco, muy cerca de Palenque, donde se encuentra el expresidente”, dijo Leonardo Núñez, de Mexicanos Contra la Corrupción.
Y ahí fue cuando Hernán Bermúdez, líder de La Barredora, perdió el habla hasta la fecha. Hoy trasciende que Estados Unidos estaría considerando su extradición.
“Pero yo creo que las autoridades mexicanas van a hacer todo lo posible para no entregarlo por la cantidad de información que tiene”, mencionó Leonardo Núñez, de Mexicanos Contra la Corrupción.
Todo es cuestión de tiempo, aseguran, y el socio, amigo y cómplice de Adán Augusto López tendrá que hablar tarde o temprano, ya sea en inglés o en español.