Bancos, empresas y miles de personas se quedaron sin Internet y telefonía en Canadá, tras una interrupción en las redes de la compañía Rogers Communications Inc, uno de los proveedores de comunicaciones más grandes del país.
Rogers, que tiene alrededor de 10 millones de suscriptores inalámbricos y 2.25 millones de suscriptores minoristas de Internet, es el proveedor de servicios líder en Ontario.
Esta interrupción en el servicio de Internet es la más grande que ha sufrido Canadá, incluso superó la del año pasado que también afectó a miles de personas.
Bank Of Montreal dijo que la interrupción de Internet estaba afectando a las instituciones financieras, los números gratuitos y las transacciones, mientras que Royal Bank of Canada dijo que sus servicios de cajero automático y banca en línea se vieron afectados.

Interac, que opera un servicio de transferencia de dinero por correo electrónico utilizado por varios bancos canadienses, dijo que la interrupción estaba afectando sus servicios. Toronto-Dominion Bank dijo que enfrentaba problemas de sistema con el servicio Interac e-Transfer.
El daño en el Internet y la telefonía ocurrió cuando Rogers intentó comparar a su rival Shaw Communications, en un acuerdo de 20.000 millones de dólares canadienses.
La oficina de competencia de Canadá bloqueó la propuesta de compra de Shaw por parte de Rogers, diciendo que obstaculizaría la competencia en el país donde las tarifas de telecomunicaciones son algunas de las más altas del mundo.
Residentes de Canadá “roban” Internet a Starbucks
Debido a la falta de Internet, las personas se aglomeraron frente a un Starbucks de Toronto para usar su servicio gratuito de Wi-Fi en sus teléfonos móviles. Dentro del establecimiento, la gente estaba trabajando usando Wi-Fi en sus computadoras portátiles.
El residente local Cam Rosenstein, que también estaba en la cafetería, dijo que recibió notificaciones de su proveedor de alarmas que decían que era probable que la interrupción afectara sus sistemas de alarma.
La policía de Ottawa, la capital de Canadá, dijo que algunas personas que llaman pueden tener dificultades para comunicarse con los servicios de emergencia a través de llamadas al 911.
Por su parte, la policía de Toronto, la ciudad más grande de Canadá , planteó una preocupación similar, aunque dijo que su centro de llamadas estaba en pleno funcionamiento.
