La comunidad de Santa Cruz en Lerma, Estado de México ( Edomex ), vive una crisis sin precedentes. Desde hace 4 meses, más de 70 familias están sumergidas en un mar de aguas negras que ha devastado sus hogares y medios de vida.
Aguas negras afectan los cultivos de más de 70 familias
Inundados por aguas negras, es como permanecen desde hace cuatro meses, habitantes de Santa Cruz Chignahuapan, en el municipio de Lerma, Estado de México.
“Empezamos desde el 16 de septiembre, empezamos a estar inundados, se destapó una chimenea allá abajo y de ahí se nos vino el agua para arriba y hasta la fecha todavía no se va el agua”, dijo María de Jesús, afectada.
Viviendas y cultivos permanecen bajo el agua, reportando pérdidas del cien por ciento en la producción agrícola y sin que hasta el momento exista una solución definitiva.
“Sembraba habas y en este tiempo el haba ya hubiera salido y ahorita no. Yo estoy piscando una milpa que estoy trabajando y me llega el agua a los pies”, mencionó Lorenzo Esquivel, afectado.
El testigo de la inundación, que alcanzó hasta un metro de altura, aún es visible en paredes de las viviendas, mientras que muebles y electrodomésticos quedaron inservibles.
“Ahorita es muy difícil recuperarse todavía, se nos murieron animales, gallinas, conejos, patos, y la casa, la parte de adentro está inundada y hay mucha humedad, los muebles se echaron a perder: estufas, camas, roperos”, dijo María de Jesús.
Dicen, en septiembre las bombas enviadas por conagua para drenar la comunidad dejaron de operar, lo que ocasionó que las aguas negras provenientes de municipios vecinos inundaran la zona, afectando a más de 70 familias.
Señalan que, de cuatro bombas que funcionaban de manera permanente, actualmente solo una se encuentra en operación.
“Un señor se hundió del lado de allá, se tuvo que salir, si estuvo feo, mucha gente se salió porque se hundieron sus casitas”, dijo Lorenzo Esquivel, afectado.
Las bombas dejaron de funcionar y no hay solución
A través de un comunicado, se informó que la Comisión Nacional del Agua ha reforzado un operativo tras la fuga de aguas residuales; sin embargo, habitantes aseguran que los trabajos de desazolve solo se realizaron por un tiempo.
Actualmente, el agua presenta una tonalidad verdosa, además de la presencia de moscos y olores fétidos, lo que ha generado preocupación entre los habitantes, quienes ya reportan enfermedades estomacales y respiratorias.