Cada año, Acapulco recibe grandes cantidades de lluvia que, de aprovecharse adecuadamente, podrían ayudar a reducir la histórica escasez de agua que enfrenta el puerto; sin embargo, durante décadas esto no ha sido posible debido a que el agua limpia termina mezclándose con aguas residuales que son vertidas sin tratamiento.
Todos los días, miles de litros de agua contaminada llegan a la bahía de Acapulco. Frente a este problema, el Jardín Botánico de Acapulco desarrolla un proyecto que busca purificar esas aguas mediante procesos biológicos, aprovecharlas y devolverlas limpias al entorno.
Se trata de un sistema inspirado en procesos naturales que ha demostrado la capacidad de la vegetación para filtrar contaminantes y mejorar la calidad del agua.
Un sistema basado en la naturaleza
El proyecto funciona a través de una serie de muros de contención construidos con piedra, cemento, arena y cobertura vegetal. Estos elementos permiten filtrar el agua residual mientras avanza por distintas etapas dentro del jardín.
En sus mejores momentos, el sistema ha logrado obtener hasta 150 mil litros de agua purificada.
El agua contaminada recorre aproximadamente cinco kilómetros dentro del Jardín Botánico de Acapulco, atravesando seis muros de contención diseñados para retener contaminantes y favorecer su limpieza de manera natural.
Jardín Botánico de Acapulco (@JBotanicoAca) se convierte en pionero nacional en el tratamiento biológico de aguas residuales.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) May 29, 2026
Para frenar la contaminación que diariamente llega a la bahía, el jardín desarrolló humedales especializados que filtran el agua sucia mediante muros de… pic.twitter.com/HLdJKE2jwc
Resultados respaldados por estudios
Los responsables del proyecto aseguran que los resultados han sido medidos mediante análisis de laboratorio. Mientras que en 2025 se registraron niveles de 150 coliformes fecales en esta zona, durante 2026 los registros descendieron a 3.6. La Norma Oficial Mexicana establece como referencia un máximo de 100.
De acuerdo con especialistas involucrados en la iniciativa, la reducción de contaminantes ha sido significativa gracias al funcionamiento de los humedales y de las especies vegetales utilizadas en el proceso.
La planta que ayuda a limpiar el agua
Una de las protagonistas del proyecto es el vetiver, considerada la planta estrella del sistema. Su capacidad para atrapar sedimentos y favorecer procesos conocidos como fitorremediación y rizodegradación permite que diversos contaminantes sean retenidos y procesados de manera natural.
A simple vista ya no es posible observar el agua corriendo en algunas zonas del sistema; esto ocurre porque gran parte del proceso sucede bajo la superficie, donde se realiza la filtración e infiltración que permite mejorar la calidad del agua.
Un proyecto pionero en México
Impulsado por la visión de Esther Pliego de Salinas, este modelo de gestión hídrica busca que el agua recorra el jardín mientras es purificada antes de reincorporarse al entorno.
Con apenas un año de desarrollo, el proyecto es considerado único en su tipo y ha convertido al Jardín Botánico de Acapulco en un referente nacional en el aprovechamiento sustentable del agua y el cuidado del medio ambiente.