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Fátima lucha por su vida tras aventarse de un edificio de la UJAT; señalan que sufría bullying

La UJAT dijo que fue un accidente, pero testigos confirman que Fátima se lanzó de un edificio por acoso escolar; incluso su padre denuncia que pidió ayuda y la universidad lo ignoró.

Joven lucha por su vida tras sufrir bullying en la UJAT.
Fátima lucha por su vida tras sufrir bullying en la UJAT y aventarse desde uno de los edificios|X: @UJAT.

Lo que la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) intentó reportar inicialmente como un "incidente" o una caída accidental, resultó ser un grito desesperado de auxilio. Fátima, una joven estudiante de la licenciatura en Sociología, se debate entre la vida y la muerte en un hospital de Villahermosa tras lanzarse desde uno de los edificios de la División de Ciencias Sociales y Humanidades.

Mientras la joven permanece en estado crítico, su padre ha alzado la voz para denunciar que esto no fue fortuito. Acusa que su hija vivía un infierno de acoso escolar dentro de la institución y que, cuando él intentó intervenir, se topó con una pared de burocracia y negligencia.

Padre intentó cambiarla de turno y la escuela no lo atendió

La indignación de la familia crece al revelar que las autoridades universitarias sabían lo que pasaba o, al menos, tuvieron la oportunidad de evitarlo. El padre de Fátima relató que acudió a la dirección para solicitar un cambio de turno y alejar a su hija de sus agresores, pero "ni siquiera lo atendieron".

La versión oficial de la universidad, que hablaba de una caída, se desmoronó rápidamente gracias a los testigos. Fueron los propios compañeros quienes, a través de redes sociales, desmintieron el comunicado institucional: Fátima no resbaló; tomó una decisión impulsada por la desesperación y la falta de apoyo emocional en un entorno que debía ser seguro.

El caso Jeremy y la epidemia de violencia escolar ante la omisión oficial

El caso de Fátima en Tabasco no es un hecho aislado, sino parte de una epidemia de violencia y negligencia que recorre las escuelas de todo México, desde secundarias hasta universidades.

Apenas hace unos días, en la Ciudad de México, el sistema educativo volvió a fallar. Jeremy, un adolescente de 15 años, fue apuñalado afuera de su secundaria en Tláhuac por otro menor. Al igual que en el caso de Fátima, la violencia ya tenía antecedentes: acoso, amenazas y autoridades que prefirieron mirar hacia otro lado hasta que corrió la sangre.

Mientras en Tabasco una universitaria salta al vacío porque nadie escuchó su petición de ayuda, en la capital del país y en el Estado de México, donde otro menor asesinó a su familia en Toluca, los jóvenes están gritando que el sistema de protección escolar está roto. Las instituciones, ya sea por omisión, falta de protocolos o simple apatía, están dejando a los estudiantes a su suerte frente al bullying y la violencia.

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