El Paraíso dejó de ser el paraíso tras el incendio y derrame de hidrocarburo en la refinería Olmeca Dos Bocas en Tabasco. Una situación que no solo representa una crisis ambiental, sino también económica para la gente que trabaja cerca de la zona.
La comunidad del ejido Andrés García, administradora del parador turístico Playa El Mirador, enfrenta un desplome de visitantes tras el derrame.
Semana Santa cerca pero derrame en Tabasco pone en peligro la economía
“Decimos que viene la temporada buena, o sea, va a haber venta, va a haber para nosotros entrada de dinero, pero con esta situación no creo que llegue la gente” indicó Guillermina Cordoba, prestadora de servicios.
Por su cercanía con el puerto Dos Bocas, fueron los primeros en pagar las consecuencias por el desastre ambiental que provocó el incendio en la planta industrial.
El río Seco, sustento de miles de habitantes y desarrollo económico de Puerto Ceiba y comunidades vecinas, quedó contaminado por hidrocarburos.
“Con esto del problema del derrame de la explosión que hubo en la refinería, mire como, las aguas están feas, la gente no quiere arribar acá porque las aguas están sucias” relató Diógenes García.
Playas vacías por el derrame en Tabasco
Las aguas, que antes eran tranquilas y claras, ahora están turbias y oscuras después de entrar en contacto con el hidrocarburo. Esto afecta directamente a los pescadores, los dueños de lanchas, los dueños de restaurantes y a las personas que dependen del turismo para vivir.
Aunque las playas parecen limpias, es fácil ver que no llegan los visitantes, y es que la preocupación aumenta a una semana de que empiecen las vacaciones de Semana Santa.
Los que ofrecen servicios dicen que están atrapados entre la incertidumbre y la desesperación, porque muchos han invertido mucho dinero en sus negocios y ahora parece que lo han perdido.
“Esto es una inversión grande. Mis compañeros y yo hemos invertido mucho, pero la verdad es que no sabemos qué hacer”, dice Guillermina Córdoba.
Derrame de hidrocarburo en Tabasco: ¿quién pagará por las pérdidas?
El panorama no parece mejorar en Paraíso, los pobladores temen que los derrames se vuelvan constantes mientras las autoridades minimizan la situación.
La emergencia no terminó el día del incendio en la refinería. El problema salió de allí y se extendió a los cuerpos de agua, causando un impacto ambiental sin precedentes, pero también golpeó a los comerciantes.