tva (1).png

La mujer que rompió las reglas del Maratón de Boston en 1967: quién es Katherine Switzer

Conoce la historia de Kathrine Switzer, la mujer que desafió las reglas y cambió el atletismo para siempre al correr el Maratón de Boston en 1967 pese a los ataques del director de la carrera.

Kathrin Switzer corriendo el maratón de Boston de 1967
|Getty Images

Kathrine Virginia Switzer, nacida en Alemania el 5 de enero de 1947 e hija de un comandante del ejército de los Estados Unidos, es una corredora de maratón, autora y comentarista de televisión estadounidense. Tras cursar sus primeros estudios, en 1967 se trasladó a la Universidad de Syracuse para estudiar periodismo y literatura inglesa. Apasionada por el atletismo, solicitó entrenar con el equipo masculino de campo traviesa, donde el entrenador asistente Arnie Briggs la cobijó bajo su tutela. Aunque inicialmente Briggs creía que un maratón era una distancia demasiado larga para una "mujer frágil", Switzer le demostró su resistencia en los entrenamientos, ganándose el boleto y el apoyo de su coach para viajar a Boston.

Qué pasó en el Maratón de Boston de 1967

En aquella época, el libro de reglas del Maratón de Boston no mencionaba explícitamente el género de los participantes, pero la Unión Atlética Amateur (AAU) estipulaba que las mujeres no podían competir en carreras oficiales que superaran la milla y media. Pese a que un año antes, en 1966, Bobbi Gibb había corrido el maratón de forma no oficial tras ser rechazada bajo el argumento de que las mujeres eran "fisiológicamente incapaces", Switzer decidió que ella competiría como una corredora registrada. Para lograrlo, se inscribió utilizando su número de la AAU y firmó el formulario con sus iniciales, "K.V. Switzer", una firma que usaba habitualmente y que evitó que los organizadores detectaran su género. Se le asignó el dorsal 261. El día de la carrera, arropada por su entrenador y su novio Tom Miller, Switzer comenzó a correr usando una sudadera con capucha; sin embargo, a los pocos kilómetros la capucha se deslizó, revelando ante los organizadores y la prensa que una mujer estaba compitiendo oficialmente.

El momento en que intentaron sacarla de la carrera

Al percatarse de su presencia, el codirector de la carrera, Jock Semple —un estricto tradicionalista conocido por su temperamento volátil contra quienes consideraba que no se tomaban el maratón en serio—, saltó desde el camión de la prensa y arremetió contra ella. Semple la sujetó por el hombro, la empujó y le gritó enfurecido: "¡Lárgate de mi carrera y dame esos números!", intentando arrancarle el dorsal. Su entrenador, Arnie Briggs, intentó protegerla pero fue derribado por Semple. Fue en ese instante cuando Tom Miller, el novio de Switzer y lanzador de martillo, cargó contra Semple con el hombro y lo mandó al suelo, permitiendo que Kathrine continuara. El violento altercado fue capturado por los fotógrafos de prensa y las imágenes de Switzer escapando de la agresión dieron la vuelta al mundo, convirtiéndose en un símbolo internacional. A pesar de la enorme tensión, la humillación y el miedo inicial, Switzer transformó su sentir en coraje y terminó la carrera en un tiempo aproximado de 4 horas y 20 minutos, consciente de que si abandonaba, destruiría las aspiraciones deportivas de las mujeres por décadas.

Con su historia, cómo cambió las reglas del atletismo

La respuesta inmediata de las autoridades deportivas fue punitiva: la AAU reaccionó prohibiendo formalmente a las mujeres competir en cualquier carrera junto a hombres. Sin embargo, la mecha ya estaba encendida. Switzer, junto a otras atletas, emprendió una lucha de cinco años para presionar a la Asociación Atlética de Boston hasta que, finalmente, en 1972, el Maratón de Boston abrió de forma oficial su categoría femenina. En esa histórica edición, Switzer obtuvo el tercer lugar y, de manera emblemática, el propio Jock Semple fue el encargado de entregarle su trofeo, sellando una reconciliación que los convertiría en amigos cercanos años más tarde.

A partir de ahí, la carrera de Switzer transformó el deporte global: ganó el Maratón de Nueva York en 1974, impulsó la creación del circuito global de carreras de Avon que pavimentó el camino para la inclusión del maratón femenino en los Juegos Olímpicos de 1984, y ganó un premio Emmy por su labor como comentarista de televisión. En 2017, al cumplirse el 50 aniversario de su hazaña, corrió de nuevo el Maratón de Boston portando el legendario número 261, acompañada esta vez por más de 13,700 mujeres. Como homenaje definitivo a su legado, la Asociación Atlética de Boston anunció el retiro oficial del dorsal 261, asegurando que nadie más volverá a usar el número de la mujer que desafió al sistema para cambiar la historia del atletismo mundial.

Tags relacionados

Notas