Moscú desató un bombardeo masivo durante la madrugada de este martes contra las principales ciudades de Ucrania. El ataque dejó un saldo trágico de al menos 18 personas fallecidas y más de un centenar de heridos, impactando con especial fuerza en la capital, Kiev, y en la ciudad central de Dnipro, donde un edificio de departamentos quedó completamente destruido.
Las fuerzas militares de Ucrania informaron que Rusia lanzó una combinación sin precedentes de 656 drones y 73 misiles, incluyendo ocho misiles hipersónicos avanzados Zircon, considerados por los expertos como prácticamente imposibles de interceptar. Aunque las defensas ucranianas derribaron la mayoría de los drones y la mitad de los misiles, las unidades hipersónicas lograron evadir todos los sistemas de contraataque.
More than 500 personnel of the State Emergency Service have been involved in dealing with the aftermath of Russia’s overnight attack on our cities and communities. The main strike was on Kyiv, where dozens of residential buildings and other purely civilian infrastructure were… pic.twitter.com/EhcQ5yIKQU
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) June 2, 2026
Kiev y Dnipro bajo los escombros
Las autoridades locales reportaron escenas de caos en múltiples distritos:
- En Dnipro: Se registraron 12 muertes, entre ellas las de dos niños. Además, entre las víctimas se encuentra el mayor Anton Yarmolenko, jefe adjunto de la Unidad de Bomberos y Rescate, quien falleció mientras atendía una llamada de emergencia.
- En Kiev: El asalto dejó seis muertos y al menos 64 heridos. Los proyectiles dañaron cinco centros médicos, un jardín de niños y varios bloques residenciales y comerciales, provocando incendios masivos. Los equipos de rescate temen que aún haya personas atrapadas bajo los escombros debido a tácticas de "doble ataque" (double tap) dirigidas a zonas residenciales.
Represalia por la guerra del petróleo
El Ministerio de Defensa de Rusia calificó la ofensiva como una respuesta de "alta precisión" contra instalaciones militares, logísticas y de combustible en represalia por los "actos terroristas" de Kiev.
Apenas un día antes, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski había informado que, entre enero y mayo de este año, las fuerzas ucranianas lograron golpear 15 refinerías rusas, destruyendo aproximadamente el 40% de la capacidad principal de refinación de petróleo de Rusia, lo que ha agudizado los problemas económicos en Moscú.
Понад 500 працівників ДСНС залучено до ліквідації наслідків нічної російської атаки по наших містах і громадах. Основний удар був по Києву, де знову пошкоджено десятки житлових будинків та інша суто цивільна інфраструктура. На жаль, відомо про чотирьох загиблих. Мої співчуття… pic.twitter.com/hdotgWoyZq
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) June 2, 2026
Zelenski exige misiles Patriot a EU
Tras el bombardeo, Zelenski emitió un mensaje contundente a la comunidad internacional señalando que el ataque ruso es una declaración transparente de que las agresiones continuarán si Ucrania no cuenta con la protección aérea adecuada. "Necesitamos urgentemente la ayuda de Estados Unidos para el suministro de misiles para los sistemas Patriot", urgió el mandatario.
Este recrudecimiento de la guerra aérea ocurre en un contexto de relativo estancamiento en los frentes terrestres tras más de cuatro años de invasión a gran escala, consolidando un conflicto de desgaste donde los costos financieros y las bajas humanas siguen acumulándose de manera crítica en ambos bandos.
