La ilusión de un descanso familiar en las costas de Sinaloa se transformó en una pesadilla de incertidumbre y dolor para una familia proveniente de Santa Ana, Iztahuaca, en el Estado de México. Lo que inició como un viaje de placer a las playas de Mazatlán culminó en un hecho de violencia que hoy mantiene en vilo a una madre desesperada.
Desde el pasado 3 de febrero, el paradero de los hermanos Omar, Javier y Gregorio Ramírez Sabino, junto con su cuñado Óscar García, es un misterio que las autoridades no han logrado esclarecer, dejando tras de sí un rastro de angustia que ya suma más de diez días de búsqueda incesante.
Desaparición de cuatro hombres en Mazatlán
Los hechos se desencadenaron cuando los cuatro hombres, en compañía de otros familiares, decidieron realizar una excursión recreativa a bordo de vehículos tipo Racer, una actividad común entre los turistas que visitan la región. Fue durante este trayecto cuando el grupo fue interceptado por sujetos desconocidos que privaron de la libertad a los varones.
En el incidente también fueron retenidas Montserrat, quien es hermana de los jóvenes desaparecidos y esposa de Óscar, y su pequeña hija Dana. Afortunadamente, ambas fueron liberadas y localizadas con vida un día después del rapto, aunque el impacto psicológico del evento ha dificultado la obtención de pistas claras sobre lo sucedido.
Verónica Sabino, madre de los tres hermanos desaparecidos, describe la situación actual como una verdadera muerte en vida. La incertidumbre por no conocer el estado de sus hijos y su yerno ha generado una zozobra constante en el núcleo familiar. Según relató la señora Sabino, la comunicación con su hija Montserrat ha sido limitada debido al estado de shock en el que se encuentra la joven.
Montserrat, sobreviviente del ataque, se encuentra en estado de shock tras los hechos
Montserrat ha manifestado no recordar detalles específicos del ataque, señalando únicamente que la acción fue sumamente rápida, que fueron obligados a descender de los vehículos y que les cubrieron el rostro de inmediato, lo que ha impedido identificar a los responsables o la dirección que tomaron los captores.
Ante la falta de avances sustanciales por parte de las autoridades locales en Sinaloa, la familia ha tenido que trasladarse constantemente entre el Estado de México, Mazatlán y la Ciudad de México.
El objetivo principal de estas movilizaciones ha sido elevar su exigencia de justicia a instancias federales, buscando ser escuchados directamente por la presidencia de la República o el secretario Omar. A pesar de los esfuerzos por conseguir una audiencia oficial en la capital del país, la madre lamentó no haber tenido éxito hasta el momento, aunque insiste en la necesidad de que se intensifiquen los trabajos de rastreo de manera urgente.
Madre de hermanos desaparecidos describe el dolor de la incertidumbre
Por su parte, las instituciones de procuración de justicia en Sinaloa han informado a los familiares que las labores de búsqueda se mantienen activas. No obstante, la señora Verónica expresa que hasta la fecha no existe ninguna señal o rastro que permita localizar a los cuatro hombres.
Ante esta falta de resultados, la familia recalca que los jóvenes no cuentan con antecedentes penales y que su única intención al estar en la entidad era disfrutar de un periodo vacacional. El plan a seguir para la familia Ramírez Sabino se define día con día, manteniendo la fe en un desenlace positivo, pero advirtiendo que, de no observar una intensificación real en las investigaciones, se verán obligados a tomar medidas adicionales para asegurar que el caso de sus seres queridos no quede en el olvido.