El Tribunal de Distrito de Oslo condenó este lunes 15 de junio de 2026 a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, a cuatro años de prisión tras ser declarado culpable de dos cargos de violación y de abuso físico y psicológico hacia su exnovia, la creadora de contenido Nora Haukland.
Aún así, el tribunal absolvió al joven de 29 años de otras dos acusaciones de agresión sexual por falta de evidencia, en un proceso judicial que ya generó una severa crisis a la reputación y la institucionalidad de la corona noruega.
Høiby, quien no tiene un título real oficial ni funciones de representación pública pero creció con la familia del príncipe heredero Haakon tras el matrimonio de su madre, no estuvo presente de forma física en la sala del tribunal durante la lectura de la sentencia alegando complicaciones de salud que no especificó, por lo que siguió el dictamen mediante un enlace de videoconferencia.
Pruebas de violación
El expediente penal en contra de Høiby involucró testimonios y denuncias de seis mujeres. La condena privativa de la libertad se fundamentó en dos agresiones específicas donde los jueces acreditaron que las víctimas se encontraban en un estado de incapacidad física o durmiendo, lo que anulaba cualquier posibilidad de resistencia:
- Primer cargo de violación (2018): El hecho se consumó en el interior de Skaugum, la finca oficial de residencia de los príncipes herederos, ubicada a las afueras de Oslo.
- Segundo cargo de violación (2024): Ocurrió en la capital noruega tras una reunión social. La fiscalía presentó como evidencia principal una serie de grabaciones de video realizadas por el propio acusado en su teléfono móvil. Las periciales técnicas confirmaron que la víctima estaba inconsciente al momento de los hechos.
- Cargos por violencia doméstica: Se le halló culpable de agresiones físicas y conducta temeraria contra la influencer Nora Haukland y una sexta denunciante en cuyo departamento de la zona residencial de Frogner fue arrestado originalmente en agosto de 2024.
El tribunal impuso además una sanción económica que obliga a Høiby a pagar un total de 68,300 dólares como indemnización por daños y perjuicios a cuatro de las afectadas. El abogado defensor del sentenciado, Petar Sekulic, solicitó de manera inmediata la libertad provisional de su representado mientras evalúan interponer un recurso de apelación contra el veredicto.
Marius’ lawyers, Petar SekulicandEllen Holager Andenæs, outside the courthouse. Apparently, the said that they “hope for the best possible result.”
— Royal News Network (@RNN_RoyalNews) June 15, 2026
(There is no audio as I had my little mic in my pocket and all you could hear was my jacket rustling.) pic.twitter.com/2lgG5XIAIH
Hay una crisis en la realeza noruega y la princesa está enferma
A pesar de que los asesores de la casa real han intentado separar para la opinión pública la conducta de Høiby de las funciones del Estado, especialistas en relaciones públicas y reputación institucional en Noruega coinciden en que el caso representa una de las crisis más graves para la monarquía en las últimas décadas. La presión mediática se incrementó debido a las revelaciones complementarias sobre el historial de contactos pasados de la princesa con figuras controvertidas en el ámbito internacional.
El dictamen judicial coincide con una situación médica delicada para la familia del heredero al trono. Su esposa y la madre de Marius, la princesa Mette-Marit, quien padece una variante crónica de fibrosis pulmonar, ingresó de manera reciente a la lista oficial de espera para recibir un trasplante de pulmón. Los portavoces del palacio real de Oslo comunicaron que los príncipes herederos no emitirán declaraciones públicas ni comentarios adicionales respecto a la condena de Høiby, concentrando sus prioridades en la evolución clínica y el tratamiento médico de la princesa.
