La madrugada de este sábado 13 de junio de 2026 las letras con el nombre del presidente Donald Trump fueron retiradas de la fachada de mármol blanco del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas (Kennedy Center).
Esto después de que el juez federal de distrito Christopher R. Cooper, lo ordenara dictaminando que la modificación del nombre de la institución cultural al instalar el apellido Trump fue un acto ilegal. Las maniobras para retirar las letras comenzaron poco después de las 3:00 a. m., luego de que el centro obtuviera una prórroga de 12 horas debido a tormentas veraniegas en la capital estadounidense.
La decisión judicial representa un revés para la administración de Trump en su intento por apropiarse de los espacios culturales de Washington, y nuevamente se liga de manera exclusiva a la memoria del expresidente John F. Kennedy.
Listen as people cheer “take it down” as workers prepare to take Trump’s name off the Kennedy Center. pic.twitter.com/JbWY8Gs5iY
— Ed Krassenstein (@EdKrassen) June 13, 2026
¿Por qué Trump puso su nombre en el edificio?
Fue la junta directiva del Kennedy Center quien autorizó que se agregara el apellido Trump a la fachada del edificio, y argumentó estos dos motivos para justificar su decisión:
- Financiamiento de obras: Las autoridades del centro señalaron que la colocación del nombre esta acondicionado a un reconocimiento por la gestión de Trump y de esa forma aseguraban recibir 257 millones de dólares en fondos públicos destinados a la renovación de la infraestructura del inmueble.
- Atracción de donantes: En los recursos legales presentados ante la corte de apelaciones, el Departamento de Justicia argumentó que los donantes privados habían aportado millones de dólares bajo la condición explícita de que el apellido "Trump" figurara en la fachada, bajo el concepto de honrar a "dos grandes presidentes" de partidos distintos.
Sin embargo, el juez Cooper determinó que la junta directiva carecía de la facultad legal unilateral para alterar el nombre del complejo, una atribución que compete exclusivamente al Congreso de los Estados Unidos según la legislación de memoria dictada en 1964. El fallo judicial puntualizó que la señalización —que leía "The Donald J. Trump and the John F. Kennedy Memorial Center for the Performing Arts"— relegaba el nombre de Kennedy a un segundo plano de importancia.
Hubo protestas exigiendo que retiraran "Trump"
La colocación de las 18 letras del nombre de Trump generó cancelaciones de eventos por parte de diversos artistas y protestas públicas en los alrededores del complejo. La batalla legal fue promovida por la congresista demócrata Joyce Beatty, miembro ex officio de la junta, quien calificó la medida como un acto de "narcisismo" y una violación al Estado de derecho.
La demanda de Beatty también impugnó los planes de la junta afín a Trump de cerrar el centro por dos años bajo el argumento de realizar reparaciones estructurales, una propuesta que la oposición legislativa calificó como una estrategia para ocultar la caída en las ventas de boletos y la salida de creadores escénicos. Aunque los abogados del mandatario solicitaron una suspensión de emergencia a la orden de retiro para mantener las letras mientras avanza el proceso de apelación, las solicitudes fueron denegadas consecutivamente por el tribunal de distrito y la corte federal de apelaciones de Washington.
President Trump’s name has been removed from the Kennedy Center after a federal court ruled the board lacked authority to rename the historic venue…
— Wake Up World (@WakeUpWxrld) June 13, 2026
Workers spent the night removing signage as crowds gathered outside, with supporters and critics reacting to the decision. The… pic.twitter.com/cbSSWNM127
