La era de la ideología radical en los libros de texto gratuitos ha llegado a su fin. Marx Arriaga, quien se desempeñaba como Director de Materiales Educativos de la SEP, ha sido oficialmente cesado de su cargo.
Aquel funcionario que se sentía blindado por el poder y que desafiaba a críticos, maestros y padres de familia, hoy se suma a la lista de personajes que caen por sus propios excesos.
Arriaga será recordado no por la calidad educativa, sino por intentar sembrar doctrinas que muchos calificaron como un intento de “comunismo” en las aulas mexicanas.
Arriaga, protector de Sady Loaiza y las ideas importadas
Uno de los puntos más oscuros de su gestión fue traer a México a Sady Loaiza, un excolaborador del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
Loaiza, quien trabajó mano a mano con Arriaga en el rediseño de los materiales escolares, terminó saliendo de la SEP acusado de pedir sobornos.
Mientras Arriaga defendía estos perfiles, la educación de los niños quedaba en segundo plano frente a los intereses políticos.
Errores, “comas mal puestas” y soberbia
Cuando los libros de texto salieron a la luz con mapas erróneos, fechas equivocadas y hasta dibujos con seis dedos, la respuesta de Arriaga nunca fue la autocrítica.
Con una actitud engreída, minimizó las fallas diciendo que eran simples “comas mal puestas” y acusó a los críticos de ser enemigos de la transformación. Sin embargo, su discurso cambió al ser despedido: de decir que los libros los hicieron los maestros, pasó a presumirlos orgullosamente como su obra personal.
Marx Arriaga, el “revolucionario” con sueldo de lujo
A Marx Arriaga le gustaba hablar de lucha social y criticar el consumo, pero lo hacía cobrando más de 100 mil pesos mensuales. En uno de sus desplantes más recordados, llegó a decir que leer por simple placer era un “acto de consumo capitalista”, ganándose el rechazo de intelectuales y promotores de la lectura.
Esa desconexión entre su discurso de austeridad y su realidad en el poder fue lo que terminó por desgastar su imagen.
¡Se acabó el delirio de Marx Arriaga!
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) February 16, 2026
Fuera de la SEP el ideólogo que intentó sembrar el comunismo en los libros de texto y que trajo asesores de Maduro, el mismo que se atrincheró en su oficina para no ser cesado.
México se libra de un parásito ideológico que quería replicar… pic.twitter.com/lqMOnhoO1v
Insultos a sus propias jefas y soberbia extrema
Su narcisismo no respetó jerarquías. En redes sociales y videos, Arriaga no solo atacó a la prensa, sino que se lanzó contra sus propias superiores en la SEP, llamando “funcionarios sin escrúpulos” a quienes no compartían su visión radical.
Se sentía el dueño de la educación en México, llamando incluso a crear “comités de defensa” al estilo de las dictaduras de Cuba o Venezuela, olvidando que solo era un director de área.
El show del despido: atrincherado y en rebeldía
Fiel a su estilo protagónico, Arriaga no aceptó su salida con dignidad. Se reportó que se atrincheró en su oficina, exigiendo documentos legales y hasta pidiendo de forma melodramática que lo esposaran para hacerse la víctima.
Al final, el megalómano que se sentía el salvador de México fue removido, dejando tras de sí una doctrina que, según sus críticos, debe ir directo al basurero de la historia educativa del país.
Marx Arriaga, el “comunista” atrincherado en la SEP: denuncian el adoctrinamiento rojo que amenaza la educación y exigen su salida inmediata.https://t.co/smxUvCeZh5 pic.twitter.com/syvmI6fX6f
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