La rápida intervención de policías de Tránsito evitó que una intoxicación de dos niños intoxicados por gas LP se convirtiera en tragedia en calles de la alcaldía Venustiano Carranza, en la Ciudad de México (CDMX).
Así ayudó la policía de Tránsito a los menores intoxicados
Oficiales de la Subsecretaría de Control de Tránsito, adscritos a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC), realizaban labores de vialidad sobre la avenida Francisco Morazán, en la colonia Puebla, cuando una pareja que viajaba en una camioneta les pidió auxilio desesperadamente.
Al acercarse, los uniformados observaron a dos menores de siete años, un niño y una niña, visiblemente desorientados y con signos de debilidad.
Sus padres les informaron que ambos presentaban síntomas de intoxicación, por lo que la reacción fue inmediata.
#TarjetaInformativa | Oficiales de la Subsecretaría de Control de #Tránsito, de la #SSC, realizaban labores de vialidad en la colonia #Puebla, en la alcaldía @A_VCarranza, cuando un hombre y una mujer que viajaban a bordo de una camioneta solicitaron apoyo.
— SSC CDMX (@SSC_CDMX) February 19, 2026
Rápidamente, los… pic.twitter.com/xCmeZckmqI
Sin perder tiempo, los policías subieron a los menores a la patrulla, encendieron torretas y sirenas y, acompañados por los padres, emprendieron el traslado de emergencia hacia un hospital cercano.
A su llegada al área de urgencias, uno de los oficiales cargó en brazos a la niña, mientras el padre hacía lo propio con el niño, para agilizar su ingreso.
El personal médico atendió de inmediato a los pequeños y, tras valorarlos, confirmó que presentaban intoxicación por gas LP. Luego de ser estabilizados, su estado de salud fue reportado como controlado.
Antes de retirarse, los padres agradecieron a los oficiales la pronta respuesta y el apoyo brindado, que resultó clave para que la situación no tuviera consecuencias mayores.
Síntomas por intoxicación de gas LP
La intoxicación por gas LP ocurre cuando se inhala en espacios cerrados y desplaza el oxígeno del ambiente, lo que puede provocar dolor de cabeza, mareo, náuseas, somnolencia, confusión y dificultad para respirar.
En casos graves puede causar pérdida del conocimiento, convulsiones, paro respiratorio e incluso la muerte por asfixia. Ante la sospecha de fuga, se debe salir de inmediato al aire libre, evitar encender interruptores o flamas y llamar al 911.
