Vándalos que dicen ser estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa abrieron por la fuerza el portón de la 35 zona militar en Chilpancingo, Guerrero.
Ya tenían preparado un camión repartidor de una empresa refresquera que horas antes le arrebataron a un par de trabajadores. El vehículo estaba cargado porque no era tarea sencilla abrir el portón militar.
De reversa dieron el golpe para que los atacantes pudieran bajar del vehículo una vez conseguido el ataque al Ejército mexicano.
En los últimos ocho años, no es la primera vez que presuntos normalistas vandalizan la 35 zona militar.
Sin embargo, es la primera ocasión que desafían de esta forma a una de las instituciones más reconocidas del Estado mexicano.
Normalistas dan portazo a instalaciones militares en Guerrero
Antes del portazo, ya habían lanzado piedras, bombas tipo molotov y cualquier cantidad de proyectiles con los que llegaron los vándalos.
Una vez que el camión estuvo adentro, trataron de prenderle fuego. Le lanzaron petardos y bombas molotov.
Mientras eso sucedía durante la tarde de este martes, un par de los agresores trataba de derribar otra puerta. La golpeaban de manera incesante con el tubo de una señal vial arrancada de raíz.
"Préndanlo, préndanlo", gritaban.
Hicieron estallar la cabina. Al no conseguir que el fuego se expandiera, escaparon de forma cómoda a bordo de autobuses que constantemente roban para trasladarse hacia sus objetivos que dañan impunemente.
Los seudoestudiantes advirtieron que este ataque fue el primero que realizan al acercarse la fecha en la que hace ocho años desaparecieron 43 normalistas de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa.