Cd. de México.- La Jefa de Gobierno entregó esta tarde el nombramiento de Huésped Distinguido de la Ciudad de México al Presidente de Bolivia, Luis Alberto Arce Catacora, quien se encuentra de visita en nuestro país. Luego de entregar el pergamino y la medalla de esta condecoración, celebró que ambos países compartan el anhelo de igualdad, democracia y reivindicación de la memoria histórica.
Destacó que en las últimas décadas Bolivia ha mostrado al mundo que un modelo de desarrollo incluyente es posible, así como el reconocimiento de pueblos originarios y culturales como esencia de un proyecto nacional.
Además destacó el comportamiento histórico del pueblo boliviano en la defensa de su democracia, al tiempo que subrayó las acciones del gobierno de México para resguardar al ex mandatario Evo Morales:
"El presidente Andrés Manuel López Obrador, al salvar la vida del presidente Evo Morales mostró claramente que recupera lo mejor de nuestra solidaridad como país. El pueblo de Bolivia dio un sorprendente ejemplo al mundo por su organización, el reconocimiento de su democracia y de la soberanía popular en contra de un violento golpe de Estado, un momento heroico del Estado Plurinacional de Bolivia y la defensa de su soberanía".
Por su parte, Luis Arce Catacora, primer mandatario de Bolivia agradeció a todas las autoridades mexicanas y especialmente a las de la Ciudad de México por haber “acogido con solidaridad” al ex presidente Evo Morales y sus acompañantes, luego de lo que calificó como un “sangriento golpe” en su país.
Agradece solidaridad del gobierno mexicano
Recordó que durante aquel periodo de asilo, él mismo vivió en la Ciudad de México durante dos meses, “gracias a la solidaridad y el compromiso del pueblo mexicano con la democracia y la libertad de pensamiento” y ahora como en aquel momento, dijo, se ha sentido “como en casa”. Además, se dijo honrado y distinguido con esta Condecoración:
“Estamos infinitamente agradecidos, y esperamos cooperar entre nuestros pueblos, entre nuestras ciudades, hay mucho que podemos intercambiar entre experiencias de uno y otro país y creo que el diálogo y no cerrar puertas a ningún gobierno es la mejor receta”.
Consideró que la Ciudad de México es muy parecida a La Paz, capital de Bolivia, en cuanto a composición indígena, étnica e incluso en fiestas culturales heredadas por los pueblos originarios.
